El Cabildo de Tenerife, a través de la Mesa de la Sequía, ha acordado proponer la prórroga de la Declaración de Emergencia Hídrica (DEH) por un plazo de cuatro meses, lo que extendería esta situación excepcional hasta finales de febrero de 2026. La actual prórroga finaliza el próximo 28 de octubre.
La presidenta insular, Rosa Dávila, justificó la medida como una forma de “asegurar la capacidad de las intervenciones realizadas durante estos últimos años”. Dávila destacó que estas actuaciones “han permitido superar dos veranos consecutivos sin ningún tipo de restricción de agua en Tenerife”.
Por su parte, la consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez, subrayó “la necesidad de prorrogar la DEH para consolidar las medidas que estamos desarrollando para incrementar la producción de agua y evitar posibles riesgos de desabastecimiento”. Pérez reconoció que “la situación climatológica ha mejorado y los riesgos son menores que en años anteriores”, pero argumentó que es conveniente mantener la emergencia “hasta que se consoliden plenamente las medidas que actualmente tenemos en ejecución”.
Entre los proyectos en marcha citados por la consejera se encuentran la sobreproducción y la puesta en servicio de desaladoras como las de Granadilla, el Oeste, Santa Cruz o la de Cepsa, cuya estabilización total se prevé para los próximos dos meses.
Antecedentes y estado de las medidas
La Declaración de Emergencia Hídrica fue decretada inicialmente el 29 de mayo de 2024 por un periodo de seis meses, y ha sido prorrogada en dos ocasiones sucesivas. La DEH incluye un paquete de 75 medidas diseñadas para prevenir o reducir los riesgos de desabastecimiento en la isla, identificados como consecuencia de la “crisis climática”.
Según los datos presentados en la reunión —la octava de la Mesa de la Sequía—, las infraestructuras incorporadas desde el inicio de la emergencia han incrementado la capacidad de producción en más de 8.000 m³ al día. La capacidad actual alcanza los 34.497 m³ al día, un volumen que ha sido clave para afrontar los últimos veranos “sin restricciones”.
No obstante, varias de las medidas destinadas a la producción de agua han experimentado retrasos debido a problemas de suministro de equipos, logística, autorizaciones y otros factores técnicos. Entre las afectadas la EDAM de Fonsalía (Guía de Isora), EDAM El Tablero (Adeje), Módulo de Ósmosis Inversa de la Isla Baja (Balten), EDAS de Güímar (Balten), Bombeos de agua del afluente de la EDAR Los Letrados (Abona), Elevación de caudal desde de la EBAR de Cabo Llanos (Santa Cruz de Tenerife) y Ampliación de la EDAR Buenos Aires (Santa Cruz de Tenerife).
El nuevo cronograma estima que, antes del 31 de diciembre de 2025, se incorporarán al sistema casi 54.000 metros cúbicos diarios, lo que supondría un incremento de aproximadamente 20.000 metros cúbicos adicionales respecto a la producción actual.
La Mesa de la Sequía está integrada por representantes de los ayuntamientos, consorcios, empresas públicas, organizaciones agrarias, empresariales y sindicales, el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife, así como por representantes de los agricultores de las distintas comarcas hidráulicas de la isla.






