El Ayuntamiento de Tegueste ha finalizado la instalación de cuatro nuevas luminarias solares fotovoltaicas autónomas en distintos puntos del municipio, una intervención orientada a reforzar la iluminación, la seguridad y la accesibilidad en zonas que hasta ahora carecían de alumbrado público.
En concreto, se han colocado tres unidades en El Portezuelo y una en el Pozo de San Gonzalo, todas ellas instaladas sobre columnas de cinco metros de altura. Se trata de espacios que no contaban previamente con ningún tipo de iluminación exterior, por lo que la actuación supone una mejora relevante de las infraestructuras municipales y da respuesta a una demanda vecinal, incrementando las condiciones de seguridad para peatones y usuarios.
El alcalde de Tegueste, Norberto Padilla, subrayó que “esta actuación refleja el compromiso del Ayuntamiento con la mejora continua de los espacios públicos y con la implantación de soluciones sostenibles que redunden en una mayor calidad de vida para nuestros vecinos y vecinas. Con estas nuevas luminarias no solo mejoramos la seguridad y la visibilidad en zonas que hasta ahora carecían de iluminación, sino que también apostamos por tecnologías eficientes y respetuosas con el medio ambiente”.
Las luminarias instaladas son sistemas solares fotovoltaicos autónomos compactos tipo ‘all in one’, que integran en un único equipo el panel solar, la luminaria LED de color ámbar homologada por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), con potencias de entre 20 y 60 vatios, y una batería de litio de alta capacidad.
Por su parte, el concejal de Servicios Municipales de Tegueste, Javier Galván, destacó que “la incorporación de estas luminarias permite mejorar notablemente el servicio que prestamos a la ciudadanía, especialmente en zonas donde no existía infraestructura eléctrica para alumbrado público. Se trata de una solución eficaz, segura y sostenible que optimiza los recursos municipales y reduce los costes de mantenimiento y consumo energético”.
Entre sus principales ventajas, estas luminarias destacan por su fácil instalación, ya que no requieren cableado, zanjas ni conexión a la red eléctrica convencional, lo que reduce las obras necesarias y permite su rápida puesta en funcionamiento. Al funcionar con energía solar, eliminan el consumo eléctrico asociado y reducen de forma significativa los costes de explotación.
Además, incorporan un sistema de funcionamiento totalmente autónomo mediante sensor crepuscular, que activa la iluminación al anochecer y la apaga al amanecer. Su diseño de bajo voltaje y la ausencia de cableado exterior incrementan la seguridad de la instalación, minimizando riesgos de cortocircuitos o electrocución.
Otro de sus beneficios es su capacidad de seguir operativas incluso ante cortes del suministro eléctrico general, garantizando el alumbrado en situaciones de incidencia o apagones. Asimismo, el uso de energía renovable contribuye a la reducción de emisiones de CO₂ y al cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad ambiental.
Las luminarias están fabricadas con materiales resistentes a condiciones meteorológicas adversas y cuentan con tecnología LED de larga duración, lo que reduce las necesidades de mantenimiento y garantiza una elevada vida útil del sistema.





