El Ayuntamiento de Tacoronte ha dado un paso decisivo en la definición de su futura gestión del agua. Durante la sesión plenaria celebrada este jueves, la corporación dio luz verde a una propuesta presentada por la vía de urgencia cuyo eje central es el apoyo a una política hídrica basada en el autoabastecimiento municipal mediante recursos subterráneos.
La iniciativa, expuesta ante el Pleno por la alcaldesa Sandra Izquierdo, surge del impulso de la Plataforma Cívica y logró un amplio consenso político. El texto fue aprobado con los votos a favor del grupo de Gobierno —conformado por PSOE, CC y PP— y de la mayoría de la oposición, incluyendo a Nueva Canarias (NC), Somos Tacoronte, Sí Se puede y Ciudadanos. La única excepción fue el grupo municipal de VOX, cuya abstención impidió que el acuerdo alcanzara la categoría de declaración institucional.
Contexto de emergencia y rechazo a la desalación
En su exposición de motivos, el documento avalado por la Plataforma Cívica describe la delicada situación que atraviesa el archipiélago debido a los efectos del cambio climático y la merma en las reservas de agua para consumo humano. El texto detalla los acontecimientos de las últimas semanas respecto a la búsqueda de alternativas viables que permitan descartar la construcción de infraestructuras de desalación en el municipio, abogando por vías más sostenibles.
En este sentido, la propuesta insta a priorizar los recursos hídricos disponibles en las capas subterráneas. Tanto la Plataforma Cívica como las fuerzas políticas que la respaldan subrayan la necesidad de anteponer el rigor técnico y científico para evaluar el potencial real del acuífero de Tacoronte —tanto en cantidad como en calidad— antes de adoptar decisiones estructurales que conlleven un elevado impacto territorial y ambiental.
Acuerdos estratégicos y exigencias técnicas
El acuerdo plenario formaliza el respaldo del Ayuntamiento de Tacoronte a las reivindicaciones vecinales y establece como objetivo estratégico el autoabastecimiento de la demanda de agua potable. Para lograrlo, se apuesta por el aprovechamiento de la infraestructura existente, incluyendo pozos, galerías y depósitos.
Entre las medidas concretas aprobadas, destaca la solicitud de un estudio técnico exhaustivo. Este análisis deberá incluir sondeos, ensayos de bombeo y estudios hidrogeológicos que permitan conocer con exactitud la capacidad de recarga, disponibilidad y calidad del agua del acuífero, siempre bajo criterios de sostenibilidad a largo plazo.
Asimismo, el Pleno ha adquirido compromisos medioambientales estrictos, entre los que se incluye: No promover vertidos hídricos de origen antropogénico al mar; rechazar el uso de pozos filtrantes en el litoral e impulsar con carácter prioritario la ejecución de proyectos de saneamiento y de la vía litoral.
Finalmente, el documento aprobado insta al Cabildo de Tenerife y al Consejo Insular de Aguas a colaborar activamente en el desarrollo de estas alternativas. Como mecanismo de control y gobernanza, se ha acordado la creación de un órgano específico de participación en materia de gestión del agua en Tacoronte. Este ente tendrá carácter consultivo y estará integrado por representantes municipales, personal técnico, colectivos ciudadanos y otros agentes implicados en el ciclo del agua.







