El Ayuntamiento de San Miguel de Abona ha puesto en marcha un proyecto destinado a dar un nuevo uso a la ropa de sus agentes. En colaboración con la empresa Sebastián Tejera, S.L., el consistorio reciclará la uniformidad policial en desuso para la creación de nuevas prendas. La iniciativa tiene como objetivo impulsar la economía circular dentro del municipio y contribuir a la reducción de las emisiones generadas por el sector textil, considerado una de las industrias más contaminantes a nivel mundial.
La formalización de este acuerdo tuvo lugar recientemente en las dependencias municipales. El acto de firma estuvo encabezado por el concejal de Seguridad Ciudadana de la corporación local, Julián Martín, y por el director técnico de la empresa asociada al proyecto, Enrique Arriaga. Durante el encuentro, Martín destacó la relevancia de este pacto institucional y empresarial, subrayando que la iniciativa reafirma el compromiso del Ayuntamiento con los Objetivos de Desarrollo Sostenible para garantizar el cuidado del medioambiente a nivel local y global.
Según explicó el edil durante la presentación del acuerdo, el nuevo servicio combinará una serie de procesos enfocados tanto en la recogida como en la posterior reutilización de los tejidos. En este sentido, el responsable de Seguridad Ciudadana se refirió al impacto de la medida: “Seguiremos posicionándonos como un referente en el reciclaje textil de Canarias”, afirmó.
Para llevar a cabo la parte operativa de este programa, la administración local instalará contenedores de depósito específicos ubicados directamente en las instalaciones de la comisaría. A través de este sistema se realizará la retirada periódica de los uniformes que los agentes ya no utilicen por desgaste o renovación. Con este mecanismo de recogida selectiva desde el lugar de origen, se busca garantizar que los textiles lleguen a los centros de procesado en condiciones adecuadas para su transformación y reutilización.






