La asociación profesional Justicia Guardia Civil (JUCIL) ha alertado este jueves [7] del inminente riesgo sanitario que afrontarán los agentes desplegados en el puerto de Granadilla de Abona (Tenerife) este fin de semana. La organización ha registrado un escrito de carácter urgente dirigido a la Dirección General del cuerpo ante la llegada a la isla del crucero ‘MV Hondius’ procedente de Argentina afectado por un brote de hantavirus. La gravedad de la alerta radica en la confirmación de que la variante detectada a bordo ‘Andes’ es de transmisión contagiosa entre seres humanos. Hasta el momento, el balance de la situación en la embarcación resulta crítico, tal y como precisó el pasado miércoles la Ministra de Sanidad, Mónica García, tres personas han fallecido y se contabilizan ocho contagiados, entre los cuales se encuentra el propio médico del barco.
Para JUCIL, se trata de un operativo de traslado “sin seguridad garantizada”
El dispositivo previsto para este sábado [9] o domingo [10] —en caso de retaso— incluye, según la información que han recibido, la activación de patrullas encargadas de facilitar el traslado de los enfermos desde la instalación portuaria del sur de la isla hasta el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. Ante este escenario, JUCIL denuncia que los agentes destinados en Tenerife se exponen a una intervención de “alto riesgo biológico sin conocer los protocolos específicos para garantizar su salud”.
La asociación contrasta esta falta de previsión en la Guardia Civil con la actuación del Cuerpo Nacional de Policía. Según indican, esta última institución ya elaboró y difundió el pasado 6 de mayo un protocolo de actuación que establece tanto las medidas preventivas necesarias como el uso detallado de equipos de protección individual (EPI). Mientras tanto, los efectivos de la Guardia Civil continúan a la espera de recibir las “instrucciones pertinentes” para proceder.
Críticas por una “improvisación sistémica”
La organización califica esta demora operativa y logística como una constante inaceptable por parte de la Dirección General. Según recoge el comunicado emitido por la asociación a este periódico, “en esta ocasión es el hantavirus, pero antes fueron el ébola o el coronavirus, y mañana será cualquier otra patología que llegue de cualquier lugar”. Por este motivo, la entidad subraya que “resulta inadmisible que los agentes de la Benemérita no tengan protocolizado cómo actuar ante estos escenarios de riesgo biológico”.
Exigencias a la Dirección General y ultimátum
A través del escrito presentado por el secretario general de JUCIL, Ángel Lezcano, la asociación demanda una evaluación de riesgos de carácter inmediato y la entrega urgente del material profiláctico necesario. En concreto, exigen el suministro de mascarillas con nivel de protección FFP2 o FFP3, guantes de nitrilo y equipos de protección ocular.
Junto al material físico, Lezcano solicita que se informe a la plantilla sobre las medidas de coordinación establecidas con las autoridades sanitarias y que se ponga en marcha un plan de vigilancia de la salud que abarque no solo a los guardias civiles expuestos al virus, sino también a sus familias.
Como medida de presión, la asociación solicita que, mientras no se disponga de un protocolo específico y de los EPI que garanticen la seguridad, “se descarte la implicación del personal en cualquier tarea que implique posibilidad de contagio”. La advertencia es clara, JUCIL no permitirá “que se ponga en riesgo la integridad de los agentes por la persistente improvisación de la Administración”, han precisado.








