Las humanidades han tenido un papel destacado en la programación de este año de la Universidad de Verano de Adeje, con un taller y un curso centrados en las letras. La segunda de estas iniciativas, “Territorios de la literatura transatlántica: de una a otra orilla”, ha sido impartida los días 6 y 7 de julio bajo la dirección de Nieves Concepción Lorenzo, profesora titular del Departamento de Filología Española de la Universidad de La Laguna, y su objetivo ha sido trazar algunas coincidencias temáticas entre la literatura producida en Canarias y la concebida en varios puntos de América. Así, el territorio, la memoria o la figura de la abuela como arquetipo matriarcal son temáticas recurrentes a ambas orillas del Atlántico.
El análisis del curso se ha centrado en escritores de Canarias relacionados por biografía o por la temática de su obra con Latinoamérica, y autores de Latinoamérica con esas temáticas comunes a las trabajadas desde el archipiélago. Así, por ejemplo, la propia Nieves Concepción se ha centrado en la obra de Antonio López Ortega, un escritor venezolano que vive en Canarias y ha realizado parte de su producción en las islas, y la autora tinerfeña afincada en Madrid Elena Correa; y otra de las docentes del curso, la también filóloga de la Universidad de La Laguna Katya Vázquez Schröder, se ha centrado en la migración con Cuba y Venezuela a través de autores como el canario Óscar Liam y la chilena Nona Fernández.
El curso también ha contado con ponencias de las docentes Paula Fernández Hernández y Sabina Reyes de las Casas, ambas también vinculadas al área de Filología Española de la Universidad de La Laguna y, además, participó en línea la escritora ecuatoriana Yuliana Ortiz Ruano, con una ponencia en la que explicó las temáticas desarrolladas en su obra poética, así como en su primera novela, “Fiebre de Carnaval” (2023), que fusiona los mundos de la música y de la literatura para abordar las experiencias de las comunidades atravesadas por crisis económicas.
Una de las enseñanzas extraídas de este análisis de diferentes prácticas literarias a ambos lados del océano es que, si bien cada una de ellas puede enmarcarse en un entorno geográfico y social muy concreto, las vivencias y problemáticas poseen rasgos comunes, independientemente de ese contexto.
Como explica Katya Vázquez, existe “esa dualidad entre globalización y lo hiper-ultralocal, y apreciamos los mismos problemas ya sea Santiago de Chile, Tacoronte, o Las Galletas“. Cita entre esas problemáticas “las violencias sobre el territorio como el extractivismo y el turismo que producen cambios. Y también qué significa un territorio fragmentado, el tema de la isla: las distancias, los silencios, las ultraperiferias, cómo se conecta una isla con el resto del continente”. Obviamente, esos temas comunes evolucionan con el tiempo. “No es lo mismo la Canarias de hace 50 años que la de ahora, lo mismo sucede en Chile o en Venezuela, no es lo mismo un territorio de hace medio siglo que el actual”.
Pese a que los contenidos que forman parte del programa pueden parecer muy densos, las responsables del curso han sido conscientes de que se trata de un curso de verano, impartido en horario de tarde y, por si fuera poco, en plena ola de calor. “Así que se ha alejado bastante de lo que se hace generalmente en la universidad, pero manteniendo el mismo rigor”, aclara Vázquez. “Nos interesan otras formas de acercarnos al texto que no solo sea leer y analizar, sino emplear técnicas de escritura, que es un foco esencial de este curso. Creemos que la forma de entender el contenido es llevándoselo a lo propio, ya que son temas que nos unen a todas las personas”.
Por ello, a lo largo de las sesiones se han aplicado técnicas no solo de escritura, sino de manipulación puramente física de la página con técnicas de collage para intervenir sobre los textos. “Pedimos al alumnado que aborde su propia vivencia, pero de manera un poco guiada, porque existe el miedo a la página en blanco y aquí no necesariamente tienes que saber escribir. Por eso damos esa guía de cómo podemos imitar a esos autores o autoras que nos inspiran. A partir de la lectura de esos textos, se trata de imitar esos formatos para hablar de lo propio. Y ya después lo podemos ampliar y modificar de forma tal que sea una cosa totalmente distinta. Pero a partir de la imitación para comprender qué recursos están utilizando estos autores para hablar de su vivencia”.
Vázquez se ha mostrado satisfecha con la afluencia de alumnado recibida y su predisposición a trabajar. “Es un curso muy cortito, dos días. Entonces, no se puede hacer demasiado, más que transmitir la pasión por la literatura latinoamericana. Que se acerquen a obras magníficas que están trazando puentes con lo más local, con nuestra propia casa, nuestro propio barrio… Que igual están a cientos de kilómetros pero queda un verano todavía por delante, que vayan a su biblioteca y exploren todos estos libros que son de uno y otro continente”.







