El Ayuntamiento de Adeje desarrolló un programa de actividades formativas y de sensibilización con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, con el objetivo de ofrecer información, fomentar la reflexión y mejorar la atención a este colectivo desde distintos ámbitos.
La concejala responsable del área de Atención Integral a la Diversidad Funcional, Raquel Rodríguez Alonso, destacó que “desde el Ayuntamiento buscábamos ofrecer espacios de información, formación y acercamiento a distintas realidades, reforzando el acceso a recursos y la comprensión de las necesidades de las personas con discapacidad, para que el personal técnico municipal, así como el de otras entidades y la ciudadanía, pudiera actualizar sus conocimientos al respecto”.
El programa incluyó tres charlas dirigidas a la ciudadanía y a profesionales. La primera, “Discapacidad y dependencia: recursos, derechos y acompañamiento”, fue impartida por las trabajadoras sociales del Servicio Canario de Salud, Verónica de la Torre de la Rosa y Ana Isabel González Barrios, quienes abordaron los recursos disponibles y los derechos asociados a la atención a la dependencia.
La segunda sesión, “El autismo desde dentro”, estuvo a cargo de la logopeda Aída Méndez García y ofreció un acercamiento al autismo desde una perspectiva profesional y vivencial, con especial énfasis en la comprensión y el acompañamiento.
El ciclo concluyó con la charla “Entornos accesibles para personas autistas”, impartida por Alberto Gutiérrez, presidente de Autism Friendly Club Global. Durante la conferencia se ofreció una aproximación práctica al autismo, centrada en la creación de espacios públicos y privados accesibles y comprensibles. A través de ejemplos reales, se analizaron las principales barreras sensoriales y cognitivas y se presentaron pautas sencillas para garantizar una atención más respetuosa y predecible.
En este sentido, Gutiérrez subrayó que “la accesibilidad de los entornos tiene que ver con la utilización de apoyos visuales, como los pictogramas; la formación de las personas que conforman los entornos; y la comprensión de que las personas con autismo necesitan pequeños ajustes en protocolos y documentos de lectura fácil, entre ellos los documentos públicos y los diferentes procesos, para que el espacio se convierta en amigable”.






