La Guardia Civil ha asestado un golpe contra el cibercrimen en el archipiélago canario tras desarticular una organización criminal especializada en estafas informáticas y blanqueo de capitales. En el marco de la denominada operación ALPONY TF, los agentes han detenido a los cinco presuntos cabecillas de la trama y mantienen bajo investigación a otras 25 personas, acusados de defraudar una cifra superior a los 265.000 euros mediante la suplantación de identidad de gestores bancarios.
El modus operandi empleado por la banda se basaba en la ingeniería social y el contacto directo telefónico. Los estafadores llamaban a las víctimas identificándose falsamente como gestores de su entidad financiera y, bajo el pretexto de una supuesta operación fraudulenta en curso, lograban engañar a los afectados para que facilitaran sus credenciales de acceso a la banca electrónica. Una vez con el control de las claves, la organización realizaba diversas operaciones financieras para desviar importantes sumas de dinero hacia cuentas controladas por la propia red. Para dificultar la trazabilidad de los fondos y entorpecer la labor policial, los criminales se deshacían posteriormente tanto de las cuentas receptoras como de las tarjetas SIM de prepago utilizadas para realizar las llamadas.
Las pesquisas policiales se iniciaron a raíz de una primera denuncia que puso a los agentes sobre la pista. El Equipo de Delitos Telemáticos llevó a cabo un exhaustivo análisis que permitió conectar hechos delictivos de similar naturaleza, revelando que la trama tenía un alcance nacional. Gracias a esta labor de inteligencia, se ha logrado relacionar a más de veinticinco víctimas distribuidas por toda la geografía española, todas ellas afectadas por el mismo procedimiento fraudulento.
La investigación culminó con la identificación, localización y puesta a disposición judicial de un total de 30 implicados. La cúpula de la organización, compuesta por cinco individuos residentes en las islas de Gran Canaria y Tenerife, ha sido detenida como presunta responsable de la dirección de las actividades ilícitas. Paralelamente, se ha investigado a otras 25 personas, todas residentes en Tenerife, que actuaban como “mulas financieras”. Estas últimas resultaron determinantes para la estructura, ya que facilitaban sus cuentas bancarias o abrían nuevas a su nombre para recibir, transferir o retirar los fondos procedentes de las estafas, enfrentándose ahora a acusaciones por blanqueo de capitales.
Durante la fase de explotación de la operación se llevaron a cabo cinco registros domiciliarios que permitieron la incautación de numerosa documentación y dispositivos electrónicos vinculados a las estafas. Además del material tecnológico, los agentes aprehendieron seis kilogramos de hachís en posesión de los acusados.
El operativo ha sido ejecutado por el Equipo de Delitos Telemáticos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia, contando en su fase final con el apoyo de otras unidades de las Comandancias de Las Palmas y Tenerife. La instrucción judicial ha estado dirigida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Güímar, junto con la Sección de Delitos Tecnológicos de la Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife. Ante estos hechos, la Guardia Civil ha recordado que la cesión de cuentas bancarias, la realización de movimientos de dinero para terceros o la recepción de fondos de origen ilícito constituyen un delito de blanqueo de capitales tipificado en el Código Penal.





