La Guardia Civil ha desmantelado una organización criminal especializada en la comisión de robos con fuerza e intimidación que operaba activamente en la isla de Tenerife. El operativo se ha saldado con la detención de diez personas, jóvenes de entre 18 y 25 años, a los que se les imputan al menos 35 hechos delictivos cometidos principalmente de madrugada y focalizados, en gran medida, en las zonas turísticas del sur de la isla. Tras su paso a disposición judicial, la autoridad competente ha decretado el ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza para los tres principales acusados.
La denominada operación “Enjambre” ha puesto de manifiesto la alta actividad delictiva de este grupo, que actuó en una docena de municipios tinerfeños: Adeje, Arona, San Miguel de Abona, Granadilla de Abona, Guía de Isora, Santiago del Teide, Güímar, Candelaria, Fasnia, Santa Cruz de Tenerife, San Cristóbal de La Laguna y Tacoronte. La banda cometía todo tipo de delitos contra el patrimonio, abarcando desde asaltos en farmacias, cafeterías, restaurantes y gasolineras, hasta hurtos al descuido en locales mediante tácticas de engaño y distracción.
El método principal de la organización consistía en perpetrar alunizajes. Para ello, los integrantes estaban especializados en el robo masivo de vehículos pertenecientes a empresas de alquiler, llegando a sustraer más de una veintena de coches que posteriormente estampaban contra las fachadas y escaparates de los comercios. Según detalla el informe del Instituto Armado, “para dificultar su identificación utilizaban pasamontañas, máscaras, cambios continuos de vestimenta y placas de matrícula falsas”.
El nivel de violencia del grupo se incrementaba durante los atracos perpetrados en joyerías y viviendas particulares, donde los asaltantes intimidaban a sus víctimas portando armas de gran contundencia. Las autoridades han destacado que los detenidos irrumpían en estos inmuebles armados con “machetes, cuchillos de grandes dimensiones y bates de béisbol”.
El impacto económico derivado de la actividad de esta organización criminal es cuantioso. Los investigadores calculan que únicamente los daños materiales y destrozos ocasionados en las infraestructuras durante los alunizajes superan los 60.000 euros. A esta cifra se suma un botín que roza los 70.000 euros en total, desglosado en 38.600 euros correspondientes al valor de las piezas de oro sustraídas en joyerías, y otros 30.000 euros procedentes de dinero en efectivo, bienes y efectos robados en distintos establecimientos comerciales.
La investigación culminó con el despliegue de un operativo que incluyó tres registros domiciliarios realizados de manera simultánea en los municipios de Adeje, Arona y San Cristóbal de La Laguna. Durante las inspecciones, los agentes lograron recuperar varios de los vehículos sustraídos, así como una gran cantidad de las joyas de oro robadas. Igualmente, se intervino abundante material empleado en la comisión de los delitos, incluyendo mazas, patas de cabra, cizallas, destornilladores, alicates, martillos, punzones, machetes y cuchillos. También se decomisaron las placas de matrícula falsificadas y las prendas utilizadas para ocultar su identidad, tales como pasamontañas, máscaras, guantes, chalecos y gorras.
La operación ha sido dirigida por el Juzgado de Instrucción número 3 de Arona en coordinación con la Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife. El desarrollo y la ejecución del operativo han recaído sobre la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil en Tenerife, trabajando de manera conjunta con diversas unidades de la Compañía Playa de las Américas. Además, el despliegue ha requerido el apoyo logístico y operativo del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de Canarias y del Servicio Cinológico.







