La Guardia Civil ha desmantelado una red de ciberestafadores que operaba a través de un call center desde el que sus integrantes se hacían pasar por empleados de entidades bancarias para acceder a las cuentas de sus víctimas. La operación, bautizada como Ibermellow, se ha saldado con 29 personas detenidas y otras 57 investigadas en distintas provincias del país, entre las que figura Santa Cruz de Tenerife, por su presunta relación con 43 delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
Un patrón de fraude detectado en Huesca
La investigación arrancó el año pasado, después de que se acumularan en Huesca numerosas denuncias que respondían a un mismo modus operandi, encuadrado en lo que se conoce como “smishing” y “vishing”. El engaño comenzaba con el envío de un SMS fraudulento en el que los delincuentes se hacían pasar por la entidad bancaria de la víctima para alertarla de un cargo de importe elevado en su cuenta, junto con un número de teléfono al que llamar para frenar supuestamente esa transacción.
En una segunda fase, la víctima recibía una llamada telefónica de quienes se presentaban como gestores de su banco. Los estafadores, que ya manejaban parte de los datos personales de sus objetivos gracias a técnicas de ingeniería social, lograban así dar más credibilidad al engaño y conseguían que las víctimas realizaran transferencias a cuentas controladas por la organización o que contrataran préstamos personales cuyo dinero era desviado después a otras cuentas.
Con este sistema, los ciberdelincuentes llegaron a estafar más de un millón de euros a un total de 43 víctimas: 25 de la provincia de Huesca, 11 de Zaragoza y 7 de Teruel.
El rastro del dinero, hasta cajeros de tres ciudades
Los análisis técnicos realizados sobre la documentación aportada en las denuncias permitieron a los investigadores comprobar cómo el dinero obtenido de forma fraudulenta se movía entre distintas cuentas bancarias con el objetivo de dificultar el seguimiento policial, para acabar siendo retirado finalmente en cajeros automáticos de Barcelona, Madrid y Murcia.
Esa labor de trazabilidad bancaria permitió identificar a un amplio grupo de personas que actuaban como mulas económicas, es decir, individuos que ceden su cuenta bancaria, su billetera virtual o sus datos personales para recibir, mover o transferir dinero de origen ilícito a cambio de una comisión. Los agentes también determinaron la identidad de quienes captaban a esas mulas y de quienes se encargaban de extraer el dinero estafado, fondos que posteriormente llegaban hasta la cúpula de la organización, integrada por los responsables de hacerse pasar por gestores bancarios y por el encargado del call center desde el que se realizaba el envío masivo de SMS.
Primera fase: el desmantelamiento del call center
La operación se desarrolló en dos fases. La primera tuvo lugar el pasado mes de marzo, cuando los agentes practicaron entradas y registros en Badalona y Terrassa (Barcelona), Carabanchel (Madrid) y Cartagena (Murcia), lo que permitió desarticular el call center desde el que se coordinaba el envío de los mensajes fraudulentos, con una capacidad técnica para remitir más de 100.000 SMS por hora.
Esta primera fase se cerró con cinco detenciones entre los miembros de la cúpula de la organización y la intervención de 57.520 euros en efectivo, numerosos artículos de lujo, 365 tarjetas SIM, 176 tarjetas bancarias, 95 máquinas de envío masivo de SMS, 70 teléfonos móviles y diversa documentación empleada para cometer los delitos.
Segunda fase: el desmontaje de la red de blanqueo
La segunda fase de la operación se centró en desarticular por completo el entramado de blanqueo de capitales que la organización criminal tenía distribuido por buena parte del territorio nacional. En ella se procedió a la detención e investigación de las mulas económicas, de los captadores y de los extractores de dinero, además de recuperarse 256.708 euros repartidos en distintas cuentas bancarias controladas por los ciberestafadores.
En el conjunto de la operación, la Guardia Civil ha detenido a 29 personas e investiga a otras 57, y ha logrado recuperar más de 250.000 euros de los defraudados. Los detenidos e investigados se reparten entre las provincias de A Coruña, Álava, Alicante, Ávila, Badajoz, Barcelona, Cantabria, Cádiz, Córdoba, Gerona, Granada, Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Málaga, Murcia, Ourense, Salamanca, Santa Cruz de Tenerife, Sevilla, Tarragona, Toledo, Valladolid, Valencia y Zaragoza.
Unidades participantes y destino de las diligencias
El operativo ha sido dirigido por la Unidad Orgánica de Policía Judicial y el Equipo Arroba de Huesca, con la participación de las Unidades de Seguridad Ciudadana (Usecic) de las comandancias de la Guardia Civil de Madrid y Murcia, así como del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de las zonas de la Guardia Civil de Barcelona y Valencia. Las diligencias han sido entregadas en los juzgados competentes de los partidos judiciales de Jaca (Huesca), Caspe, Daroca, La Almunia, Tarazona y Zaragoza (todos en la provincia de Zaragoza), y de Alcañiz, Calamocha y Teruel (en la provincia de Teruel).
Cómo protegerse del smishing y el vishing
Ante el smishing, la Guardia Civil recomienda no hacer clic en los enlaces incluidos en SMS que alerten de supuestas incidencias de seguridad bancaria, no instalar ninguna aplicación o programa externo que un mensaje solicite descargar y, en caso de duda sobre la veracidad del aviso, acceder directamente a la aplicación oficial del banco, llamar al teléfono de contacto legítimo de la entidad o acudir presencialmente a una oficina, sin responder nunca al SMS recibido.
Frente al vishing, el cuerpo aconseja colgar ante cualquier llamada que trate de generar presión o urgencia, no facilitar nunca información sensible como contraseñas, códigos PIN o claves completas por teléfono —algo que ninguna entidad bancaria solicita por esta vía— y contrastar siempre la llamada colgando y contactando con el banco a través de un teléfono oficial conocido o de forma presencial, sin devolver nunca la llamada al número desde el que se ha producido el contacto.
En caso de haber sido víctima de este tipo de estafa, la Guardia Civil recomienda acudir al acuartelamiento más cercano para formular la denuncia correspondiente, hacerlo a través de la Sede Electrónica de la página web oficial del cuerpo, o informarse a través del Equipo de Asesoramiento, Prevención y Respuesta en materia de Ciberdelincuencia (Equipo Arroba) de la Comandancia de la Guardia Civil de Huesca, contactando con la Central 062.




