El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha aprobado inicialmente la modificación de la Ordenanza del Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, conocido de forma común como plusvalía. Esta reforma tiene como objetivo principal ampliar las bonificaciones en las transmisiones hereditarias de la vivienda habitual, reduciendo la carga fiscal en estos supuestos hasta dejarla prácticamente nula.
La nueva medida normativa permite aplicar una bonificación del 95% en la cuota de este impuesto en los casos en que los descendientes hereden la residencia habitual del causante, generalmente los padres. Con esta aprobación, el consistorio elimina una serie de requisitos restrictivos que hasta el momento limitaban de manera considerable la aplicación práctica de esta exención y que suponían una elevada carga tributaria para los herederos. La decisión municipal sigue la misma línea de actuación de la Comunidad Autónoma, tras la entrada en vigor de la bonificación autonómica del Impuesto de Sucesiones y Donaciones.
Desde la corporación local enmarcan esta reforma en una estrategia diseñada para reforzar la colaboración institucional y ofrecer respuestas a la actual situación de dificultad en el acceso a la vivienda. El propósito declarado es favorecer el mantenimiento del patrimonio familiar y reducir la carga económica en momentos que resultan especialmente sensibles para las economías domésticas.
En consonancia con esta estrategia tributaria, cabe recordar que desde el pasado 1 de enero entró en vigor una reducción del tipo impositivo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI o “Contribución”), que pasó del 0,53% al 0,52%. Esta bajada se complementó con la introducción de nuevas bonificaciones dirigidas específicamente a familias numerosas y a unidades familiares en riesgo de exclusión social.
Los responsables del gobierno municipal han valorado la medida incidiendo en su impacto directo sobre los ciudadanos. El alcalde de Puerto de la Cruz, Leopoldo Afonso, ha argumentado que “esta modificación responde a una realidad social evidente. Muchas familias no conviven ya en el mismo domicilio, y la normativa debía adaptarse a esa situación para ser más justa y útil”. El primer edil ha asegurado además que desde el Ayuntamiento continúan “trabajando para aliviar la presión sobre los ciudadanos en un ámbito tan sensible como la vivienda”.
Por su parte, el concejal de Hacienda, Pedro Antonio Campos, ha analizado la medida desde una perspectiva económica y social. Según el responsable de las cuentas municipales, se trata de una “decisión equilibrada que combina responsabilidad financiera con sensibilidad social”. Campos ha incidido en que “en un contexto de dificultad en el acceso a la vivienda, facilitar la transmisión de la vivienda habitual dentro del núcleo familiar es una herramienta clave para proteger a nuestros vecinos”. Para concluir, el edil ha señalado que “esta bonificación no solo moderniza nuestra ordenanza fiscal, sino que la alinea con la realidad social actual y con el entorno municipal, donde medidas similares ya están en marcha. Es, en definitiva, un ejemplo de cómo la política fiscal puede ser un instrumento útil de apoyo a las familias”.






