La concejalía de Cultura del Ayuntamiento de La Laguna y la Asociación de Belenistas de La Laguna han presentado este martes el cartel y los detalles de la nueva edición de la ruta de belenes, una tradición navideña que marca el inicio de las fiestas. Este año, la iniciativa contará con 38 nacimientos y dioramas distribuidos por distintos puntos del municipio.
El edil responsable del Área, Adrián del Castillo, destacó que “este recorrido, que se ha convertido en una seña de identidad de nuestro municipio, sale adelante gracias al compromiso y el esfuerzo que pone la Asociación de Belenistas de La Laguna cada año. Su trabajo constante, llevado a cabo de forma desinteresada, ha permitido que esta tradición continúe creciendo y que cada Navidad podamos disfrutar de auténticas obras de arte elaboradas por manos laguneras”.
“Con la llegada de estas fechas tan especiales, el rutómetro de belenes vuelve a llenar los barrios y pueblos con luz, tradición y creatividad. Cada belén es una invitación a detenernos, a contemplar y a recordar los valores que queremos mantener vivos: la generosidad, el esfuerzo y la importancia de compartir tiempo con quienes más queremos. Son piezas que hablan de nuestra gente, de nuestra historia y del espíritu que caracteriza a San Cristóbal de La Laguna”, agregó el concejal del Consistorio.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Belenistas de La Laguna, Alfonso Castilla, avanzó que “la ruta de belenes se abrirá al público el próximo 9 de diciembre, coincidiendo con las visitas del jurado del concurso que cada año premia a las mejores representaciones”.
Castilla también aprovechó para anunciar que el cronista oficial de la ciudad, Eliseo Izquierdo, ha sido nombrado el pregonero de estas fiestas por acuerdo unánime de la Junta Directiva de la Asociación. La lectura del pregón tendrá lugar el próximo 28 de noviembre, en el Teatro Leal, a partir de las 20:00 horas.
El creador del cartel de este año, Juan Cairós, explicó la fuente de inspiración detrás de su obra, que surge de la visita a un reconocido belenista de la isla, quien le mostró figuras pertenecientes a las décadas de los 50 y 60.
Las piezas ocupan un papel central en la composición, vista desde la perspectiva a ras de suelo de cualquier otro personaje del belén, e incluyen elementos emblemáticos de San Cristóbal de La Laguna, como la torre de La Concepción en el fondo.






