El Ayuntamiento de La Laguna ha puesto en marcha el Servicio de Mantenimiento Ambiental de Barrancos y Zonas Naturales, un proyecto de dos años y una inversión de 2 millones de euros.
La iniciativa forma parte de la estrategia de Servicios Municipales y Medioambiente para restaurar el entorno ecológico, prevenir riesgos naturales y consolidar al municipio como referente en gestión ambiental sostenible.
El servicio incluirá actuaciones en más de una docena de barrancos y enclaves estratégicos, como Tabares, Jiménez, Vinagre, La Vega, El Rodeo, El Ortigal, Los Baldíos, San Bartolomé, San Miguel de Geneto, Valle de Guerra, Tejina, Bajamar, Punta del Hidalgo, la ladera de San Roque y Mesa Mota.
En total, se intervendrá sobre más de 8.000 metros lineales de cauces y 340.000 metros cuadrados de superficie natural, con la eliminación de hasta 70 especies invasoras, la limpieza de 50 puntos de vertido y la plantación de 1.800 ejemplares autóctonos.
El concejal de Servicios Municipales, Fran Hernández, destacó que “este servicio representa una inversión directa en sostenibilidad, pero también en empleo verde y formación local. Apostamos por cuadrillas municipales con experiencia en el sector agrícola y forestal, que contribuyen no solo a la mejora del paisaje, sino también a la generación de oportunidades laborales en todo el municipio”.
Hernández subrayó que el proyecto “nos permite mantener un trabajo continuado de limpieza, restauración y conservación, con un equipo técnico especializado y maquinaria adaptada a zonas de difícil acceso, lo que garantiza intervenciones seguras y eficaces”.
Por su parte, el concejal de Medio Ambiente, Domingo Galván, subrayó que “este nuevo plan nos permite seguir avanzando en la restauración de ecosistemas y la prevención de riesgos naturales, como inundaciones o incendios, gracias a una planificación técnica que aborda los barrancos como corredores ecológicos esenciales para la biodiversidad”.
Galván añadió que “La Laguna es un municipio con un patrimonio natural excepcional, y nuestra responsabilidad es mantenerlo, restaurarlo y hacerlo resiliente frente al cambio climático. Este servicio es una herramienta clave para proteger los valores ambientales de todo el territorio lagunero”.
El plan de mantenimiento ambiental incluye la limpieza selectiva de vegetación, la eliminación de especies exóticas invasoras como caña común, rabo de gato, tuneras y piteras, la recuperación del flujo natural del agua, la retirada de residuos y vertidos ilegales, la reforestación con especies autóctonas —viñátigo, laurel, brezo, orobal, barbusano y faya— y el mantenimiento de senderos y accesos agrícolas tradicionales.
El proyecto también prioriza la gestión sostenible de los restos vegetales mediante su recogida, astillado y reutilización, así como el control de fauna silvestre no autóctona, con especial atención a especies que alteran el equilibrio de los ecosistemas locales.
Según los informes de impacto ambiental municipal, durante los próximos dos años el servicio permitirá restaurar más de 340.000 m² de superficie natural, recuperar 8 km de cauces, eliminar 70 especies invasoras y reintroducir cerca de 2.000 plantas autóctonas, además de eliminar casi medio centenar de puntos de vertido.
Estos resultados representan un avance significativo frente a campañas anteriores, que lograron recuperar más de 170.000 m² al año, eliminar 24 puntos negros y controlar 35 especies exóticas.
El dispositivo está formado por 24 profesionales, entre técnicos y operarios, organizados en cinco cuadrillas especializadas: tres dedicadas a la limpieza de barrancos y zonas naturales, una a la recogida y reaprovechamiento de restos vegetales y otra a tareas de apeo y pequeñas obras de contención. Contarán con vehículos, motosierras, astilladora y sistemas de seguridad específicos para zonas de difícil acceso.






