La Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, bajo la dirección de Pablo Rodríguez, ha formalizado la aprobación definitiva del proyecto de construcción destinado a implantar un tercer carril en la autopista TF-1, concretamente en el tramo comprendido entre San Isidro y Oroteanda. Esta resolución, tramitada a través de la Dirección General de Infraestructura Viaria, representa un avance administrativo determinante para la ejecución de una de las infraestructuras de transporte más relevantes para la isla de Tenerife, afectando directamente a los términos municipales de Granadilla de Abona y San Miguel de Abona.
El documento técnico, que ha sido elaborado por la entidad Proyma Consultores S.L.P, contempla una inversión económica de calado, con un presupuesto base de licitación que se cifra exactamente en 126.359.191,48 euros. El propósito fundamental de esta intervención estratégica es consolidar la mejora de la fluidez del tráfico y ampliar la capacidad operativa de la principal arteria de comunicación del sur tinerfeño, una zona que experimenta una elevada presión circulatoria de forma cotidiana.
Rosana Melián, directora general de Infraestructura Viaria, ha calificado este paso administrativo como un requisito indispensable para ajustar la red de carreteras al crecimiento poblacional y económico que registra la comarca sur de la isla. En sus valoraciones, la directora ha hecho especial hincapié en que el diseño de la obra se ha fundamentado en un enfoque integral, donde la seguridad de los usuarios y la correcta integración de la infraestructura en el entorno ambiental han sido las prioridades de los redactores del proyecto.
En cuanto a las especificaciones técnicas de la obra, los trabajos se localizarán entre el punto kilométrico 53+450, situado antes del Nuevo Enlace de San Isidro, y el punto kilométrico 64+305, una vez superado el Enlace de Oroteanda, infraestructura esta última que fue finalizada recientemente. La configuración actual de la vía dispone de dos calzadas con dos carriles por cada sentido de la marcha, con una anchura de 3,5 metros por carril, arcenes interiores de un metro, exteriores de 2,5 metros, una mediana de dos metros y las correspondientes bermas exteriores.
La transformación proyectada no se limita únicamente a la incorporación del tercer carril por sentido, sino que abarca una reconfiguración profunda de los nudos de conexión. La actuación incluye la creación de un nuevo enlace en Granadilla y la remodelación integral de otros dos ya existentes: el de San Isidro y el del Aeropuerto. En el caso específico de la conexión aeroportuaria, el proyecto contempla una redefinición completa de su estructura actual. Mediante este conjunto de medidas, la administración canaria pretende mitigar los niveles de congestión actuales y elevar los estándares de seguridad vial en un eje que soporta una intensa densidad de tráfico.
Esta aprobación definitiva del tramo San Isidro-Oroteanda se suma a la ratificación del proyecto para el tramo entre Oroteanda y Las Américas, efectuada el pasado mes de noviembre. Con este hito, la Consejería completa la planificación técnica necesaria para abordar la ampliación total de la TF-1 en Tenerife, cerrando así el ciclo de proyectos de construcción que permitirán transformar el eje viario principal de la isla para optimizar la movilidad en el archipiélago.






