La carretera insular TF-28 será objeto de una renovación de su firme a su paso por el municipio de Santa Cruz de Tenerife. El Cabildo de Tenerife tramita la aprobación inicial del proyecto de rehabilitación superficial del pavimento en el tramo comprendido entre los puntos kilométricos 1+120 y 4+700, que suman 3,58 kilómetros de recorrido.
El presupuesto base de licitación asciende a 4.509.226 euros, con el IGIC incluido, y el plazo de ejecución previsto es de seis meses. La aprobación inicial se eleva ahora al Consejo de Gobierno Insular. Según informa la corporación insular, el proyecto abarca también las conexiones con otras carreteras y las mejoras necesarias para recuperar condiciones adecuadas de circulación, seguridad y accesibilidad.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, enmarca la obra en la conservación de la red viaria de la Isla. A su juicio, “el mantenimiento y la conservación de las carreteras insulares son actuaciones fundamentales para garantizar la seguridad de quienes utilizan diariamente nuestra red viaria”. Dávila precisa que en este caso “se trata de intervenir sobre un tramo de la TF-28 que presenta deficiencias en el firme y que requiere una actuación para mejorar sus condiciones de servicio”.
La presidenta subraya además que el alcance del proyecto va más allá del asfaltado: “el proyecto no se limita a la renovación del pavimento, sino que incorpora medidas relacionadas con la seguridad vial y la accesibilidad peatonal, aspectos especialmente importantes en una carretera que también forma parte de los recorridos utilizados por los peregrinos que se dirigen a Candelaria”. Dávila añade que “la planificación de estas intervenciones permite abordar las necesidades de conservación de la red insular atendiendo al estado de las carreteras y a las condiciones de seguridad de conductores y peatones”.
El consejero insular de Carreteras, Dámaso Arteaga, incide en el objetivo de la intervención sobre los 3,58 kilómetros afectados: corregir “las deficiencias que presenta actualmente el pavimento y recuperar unas condiciones adecuadas de circulación”. Arteaga detalla que “la rehabilitación del firme permitirá mejorar la regularidad de la calzada y reducir las vibraciones que soportan los vehículos”, y recalca que “además, se incluyen actuaciones específicas de seguridad vial y accesibilidad peatonal, teniendo en cuenta las características de esta carretera y los diferentes usos que presenta”.
Qué contempla la actuación
La rehabilitación superficial del firme tiene como finalidad corregir los deterioros existentes y restablecer las condiciones adecuadas de circulación. Los trabajos previstos mejorarán la regularidad de la superficie de rodadura, así como la seguridad y la comodidad de quienes transitan por la vía. La renovación del pavimento contribuirá también a reducir las vibraciones y los esfuerzos que soportan los vehículos durante la circulación.
La intervención incluye, asimismo, medidas específicas para mejorar la seguridad vial y la accesibilidad peatonal, diseñadas en función de las características del tramo y de su uso como parte de los itinerarios de peregrinación hacia Candelaria.
En cuanto a la tramitación, el proyecto cuenta con los informes sectoriales correspondientes. Entre ellos figuran los emitidos por el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y por la Sociedad Insular para la Promoción de las Personas con Discapacidad (SINPROMI), este último en relación con las condiciones de accesibilidad.







