El nuevo buque oceánico multipropósito de la Guardia Civil, denominado “Duque de Ahumada“, visitará la próxima semana la provincia de Santa Cruz de Tenerife para llevar a cabo una serie de escalas técnicas. Con motivo de esta travesía, el Servicio Marítimo de la institución armada ha organizado unas jornadas de puertas abiertas orientadas a que los ciudadanos puedan conocer de cerca las instalaciones y el trabajo que se realiza a bordo.
Las visitas guiadas se estructurarán en tres fechas y recintos portuarios diferentes. La primera jornada tendrá lugar el 12 de mayo en el Puerto de la Estaca, en la isla de El Hierro, en horario de 10:00 a 14:00 horas.
Al día siguiente, el 13 de mayo, el buque se trasladará al Puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde recibirá a los visitantes desde las 09:30 hasta las 13:00 horas.
Finalmente, la última escala pública se celebrará el 18 de mayo en el Puerto de Santa Cruz de La Palma, entre las 09:30 y las 12:00 horas.
La organización ha detallado que el acceso al interior de la nave se realizará por estricto orden de llegada hasta completar el aforo disponible en la zona de entrada. El recorrido estará dirigido por los propios guardias civiles del Servicio Marítimo que conforman la tripulación de la patrullera, quienes se encargarán de explicar las funciones y operativas diarias. Desde la institución se aconseja a todos los asistentes acudir a la cita con calzado cómodo.
El buque oceánico “Duque de Ahumada”
Entregado a la Guardia Civil en septiembre del pasado año y construido en los astilleros Armón de Vigo, el “Duque de Ahumada” es actualmente la embarcación de mayor tamaño de la flota del Servicio Marítimo del cuerpo. Cuenta con unas dimensiones de 82,15 metros de eslora, 14 metros de manga y 4,7 metros de calado. Sus cinco cubiertas albergan un equipamiento técnico avanzado que incluye sistemas de navegación y comunicaciones de última generación, un helipuerto, un vehículo sumergible operado remotamente (ROV) para labores de inspección y búsqueda subacuática, drones de vigilancia aérea y dos embarcaciones rígidas destinadas a la interceptación rápida y el rescate.
En cuanto a su habitabilidad e infraestructura de emergencias, la nave posee capacidad para 56 tripulantes distribuidos en 35 camarotes. Asimismo, dispone de una sala de náufragos habilitada para acoger a más de un centenar de personas, diseñada con espacios separados para mujeres y niños. La vertiente sanitaria está cubierta con una enfermería y un espacio hospitalario que permite la transmisión directa de telemedicina con Madrid. A nivel operativo, el buque puede mantenerse en el mar hasta 30 días sin necesidad de tocar puerto, alcanzando una autonomía de 11.000 millas, el equivalente a 20.400 kilómetros, lo que incrementa de forma significativa el radio y la duración de sus misiones.
Adscrito a la Unidad del Grupo Marítimo del Estrecho con base en Cádiz, las misiones principales del buque abarcan la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y la inmigración irregular. La dotación también asume funciones de Policía Judicial y Gubernativa, inspección de pesqueros y naves de recreo, prevención de la contaminación marina, protección frente al expolio arqueológico subacuático y operaciones de control y rescate en alta mar. Recientemente, su intervención ha sido decisiva en aguas del Atlántico al participar en la operación Abisal, que se saldó con el mayor alijo de la historia al intervenirse 30 toneladas de cocaína. De igual forma, el buque formó parte de la operación Alfa-Lima, logrando la incautación de 11 toneladas de cocaína y 8,5 toneladas de hachís durante un despliegue ininterrumpido de catorce días.






