Noticias Tenerife ¿Cuáles son los síntomas del hantavirus y qué se sabe sobre la vía de transmisión del virus reportado en el crucero “MV Hondius” que se dirige a Tenerife?

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¿Cuáles son los síntomas del hantavirus y qué se sabe sobre la vía de transmisión del virus reportado en el crucero “MV Hondius” que se dirige a Tenerife?

Un análisis detallado sobre la familia de virus transmitida por roedores, su letalidad en el continente americano y el seguimiento del brote infeccioso a bordo de una embarcación de bandera neerlandesa

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Origen y Naturaleza del Hantavirus: Más Allá del Síndrome Pulmonar

Los hantavirus constituyen una extensa familia de virus reconocidos a nivel global por su capacidad para causar enfermedades de extrema gravedad que pueden derivar en la muerte. Estos patógenos son los agentes etiológicos de complicaciones médicas severas, entre las que destacan el síndrome pulmonar por hantavirus (HPS) y la fiebre hemorrágica con síndrome renal (HFRS). Durante la fase inicial, el periodo de incubación en el organismo —lapso en el que el paciente no presenta síntomas— oscila habitualmente entre una y tres semanas, aunque el rango clínico puede abarcar desde los tres hasta los cuarenta y cinco días. Cabe destacar en este punto que se han registrado casos de personas infectadas que cursan la patología de forma completamente asintomática o desarrollando cuadros clínicos muy leves.

Cuando un paciente desarrolla el síndrome pulmonar por hantavirus, la sintomatología inicial se mimetiza con la de un estado gripal agudo. Los afectados experimentan episodios de fiebre, dolores musculares, escalofríos, cefaleas o intensos dolores de cabeza, náuseas y vómitos, acompañados en ocasiones por episodios de diarrea y dolor abdominal. A medida que transcurren los días, la infección puede desencadenar una profunda dificultad respiratoria que, de agravarse, evoluciona hacia el denominado síndrome cardiopulmonar por hantavirus. Aunque esta complicación específica se considera poco frecuente, su tasa de letalidad es muy elevada si el paciente no es diagnosticado y tratado a tiempo.

Vías de Transmisión: Del Contacto Ambiental al Riesgo Interpersonal

A pesar de que los hantavirus pueden infectar a poblaciones en cualquier parte del mundo, su propagación está estrechamente ligada a los roedores. La vía de contagio más habitual entre los seres humanos es la inhalación. Este proceso de infección ocurre al respirar el aire de lugares cerrados o abiertos, tales como galpones, pastizales o huertas, donde las heces o la orina de roedores portadores del virus han contaminado el ambiente tras desprender partículas virales.

Asimismo, el patógeno puede transmitirse por contacto directo al manipular roedores infectados, ya sea vivos o muertos, o al tocar sus fluidos corporales y excretas. Si bien la bibliografía médica indica que la propagación también puede darse a través de un rasguño o una mordedura de un roedor, estos episodios son catalogados como inusuales. En términos generales, la probabilidad de contagio interpersonal es muy escasa, considerándose viable únicamente ante un contacto sumamente directo y estrecho con un caso sintomático.

La dinámica del virus varía significativamente según la geografía. En Europa, por ejemplo, tienen presencia dominante los hantavirus Puumala y Dobrava. Ambos son endémicos en las áreas boscosas del este, norte y centro del continente, y se transmiten exclusivamente por exposición e inhalación de las secreciones de roedores, provocando lo que se conoce como nefropatía epidémica. En el caso de las cepas europeas, la ciencia no ha descrito hasta la fecha ningún tipo de transmisión a través de un vector secundario ni de persona a persona.

La Peligrosidad de la Cepa de los Andes y la Situación Epidemiológica en 2025

En contraposición a la situación europea, la transmisión en el continente americano presenta matices epidemiológicos de mayor riesgo. Si bien en las Américas la propagación es predominantemente de carácter zoonótico —vinculada a los roedores que actúan como reservorio y a sus excretas—, la región posee antecedentes clínicos donde se sugiere fuertemente la transmisión de persona a persona. Esta característica excepcional está asociada principalmente al virus Andes, una cepa letal que es endémica en los países del Cono Sur.

Los eventos de contagio interpersonal han sido sólidamente descritos en brotes previos ocurridos en Argentina, durante los años 1996 y 2018, y en territorio chileno durante 1997, 2004 y 2014. Todos estos episodios de propagación se materializaron en contextos de exposición estrecha y prolongada, desarrollándose habitualmente dentro de entornos domiciliarios o durante el período prodrómico del caso índice.

El impacto del síndrome pulmonar por hantavirus en las Américas sigue siendo objeto de monitorización constante. Los datos recopilados durante el año 2025, hasta la semana epidemiológica número 47, indican que ocho países de la región —ubicados primordialmente en el Cono Sur— han notificado la existencia de casos confirmados.

Los estados que han reportado pacientes infectados durante este periodo son Argentina, el Estado Plurinacional de Bolivia, Brasil, Chile, los Estados Unidos de América, Panamá, Paraguay y Uruguay. En conjunto, estos países suman un total agregado de 229 casos que han dejado el trágico saldo de 59 defunciones, lo que arroja una preocupante tasa de letalidad regional del 25,7%.

El Brote en el Crucero Proveniente de Argentina: Detalles de la Investigación

La atención sobre este virus se ha intensificado recientemente debido a una emergencia médica surgida a bordo de un crucero que zarpó desde Argentina. La embarcación, de bandera de Países Bajos y que transporta a unas 150 personas, cuenta entre su pasaje con una decena de ciudadanos de nacionalidad española. Durante la travesía, se ha notificado que ocho pasajeros han resultado afectados por una severa enfermedad de carácter respiratorio, un cuadro clínico que ha cobrado la vida de tres de los contagiados hasta el momento.

La naturaleza del brote comenzó a esclarecerse tras una escala de la embarcación en Sudáfrica. Allí, los equipos sanitarios realizaron diversos análisis y confirmaron que uno de los cadáveres dio positivo en las pruebas de detección de hantavirus. Las evidencias epidemiológicas que manejan los especialistas apuntan de manera clara a que los pasajeros se contagiaron dentro de la propia embarcación o en actividades ligadas a esta.

El equipo investigador sostiene que una denominada “zona de aventuras” visitada por los fallecidos ha sido clasificada como un área de ratas con presencia activa de hantavirus, lugar donde los pasajeros habrían estado expuestos a los excrementos contaminados de los roedores. No obstante, las pesquisas siguen abiertas y no se descartan otras posibilidades, como que el contagio se haya producido por la exposición a ratas que hayan anidado en el interior del navío, o incluso que el médico de a bordo haya contraído la enfermedad debido al contacto estrecho mantenido con uno de los pasajeros fallecidos.

Para gestionar y monitorear esta crisis sanitaria, el Ministerio de Sanidad de España ha establecido un canal de contacto continuo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como con las autoridades operativas del barco y los gobiernos de Países Bajos y Reino Unido. Desde el ente ministerial se ha garantizado que se continuará facilitando toda la información que sea debidamente verificada a lo largo de las próximas jornadas.

Protocolos Médicos y Medidas de Prevención Activa

A nivel clínico, es imperativo destacar que en la actualidad no existe ningún tratamiento médico específico capaz de curar la infección por hantavirus. Aquellos pacientes que evolucionan hasta desarrollar un síndrome cardiopulmonar por hantavirus requieren ineludiblemente ser asistidos de urgencia en establecimientos hospitalarios. Es de vital importancia que el ingreso se realice de preferencia en unidades de terapia intensiva que cuenten de manera obligatoria con sistemas de asistencia respiratoria mecánica.

En materia de prevención, las autoridades sanitarias enfatizan una serie de medidas de control ambiental y saneamiento. Resulta fundamental mantener cualquier establecimiento o vivienda en un estado óptimo de limpieza para evitar la presencia y proliferación de roedores, lo que conlleva la obligación de eliminar por completo cualquier objeto o elemento en desuso que pudiera servir para la nidación de estos animales.

Asimismo, se debe extremar la precaución antes de proceder a la puesta en marcha de aparatos de aire acondicionado y ventiladores, puesto que sus filtros o conductos internos pueden haber estado en contacto directo con polvos contaminados, roedores muertos o excretas de los mismos.

Ante la más mínima sospecha de que exista actividad de roedores en un recinto, se exige ventilar abundantemente los ambientes cerrados antes de permitir el ingreso de personas.

Por último, en aquellas áreas rurales o alejadas en las que no se disponga de un servicio público de recolección domiciliaria, es un requisito sanitario enterrar la basura diariamente; esta práctica debe realizarse en terrenos que se encuentren lo suficientemente alejados del establecimiento principal y los residuos tienen que quedar cubiertos bajo una capa de, como mínimo, treinta centímetros de tierra.

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