Un total de 48 mujeres de Santa Cruz de Tenerife han concluido una nueva edición de los Talleres de Introducción a la Defensa Personal para Mujeres, un programa formativo que se ha desarrollado durante los meses de abril, mayo y junio. La iniciativa cerró su actividad recientemente con un acto de clausura en el centro comunitario de El Sobradillo, punto final a un itinerario que busca dotar a las ciudadanas de herramientas eficaces para potenciar su seguridad, autonomía y capacidad de autoprotección ante posibles agresiones.
El programa formativo se estructuró de manera descentralizada a través de siete sesiones de hora y media cada una, impartidas exclusivamente durante el horario de mañana en los centros comunitarios de Nuevo Obrero, Valleseco y el ya mencionado barrio de El Sobradillo. Mediante una metodología enfocada en el aprendizaje práctico, las alumnas asimilaron diversos conocimientos y técnicas de expresión corporal diseñados específicamente para gestionar situaciones de amenaza inminente y responder de forma efectiva ante agresiones físicas. Tras completar la formación, las asistentes recibieron un diploma acreditativo en los respectivos actos de clausura organizados en cada instalación.
Esta acción formativa se encuentra integrada dentro del IV Plan Municipal de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres de Santa Cruz de Tenerife 2022-2027, promovido por el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife a través de su área de Igualdad. En concreto, los talleres responden a las líneas estratégicas de prevención de las violencias machistas y a la mejora directa de la seguridad de la población femenina en el tejido urbano, abarcando tanto los espacios públicos ordinarios como los entornos de carácter deportivo, cultural y de ocio. Con este despliegue, el consistorio persigue reafirmar el desarrollo de políticas públicas orientadas a consolidar la igualdad efectiva entre géneros y la creación de entornos urbanos protegidos.
En el plano institucional, el alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, defendió la utilidad de este tipo de intervenciones al asegurar que desde la administración municipal se mantiene el impulso a las acciones que cooperan en la edificación de una estructura urbana segura e igualitaria. El regidor argumentó que las clases ofrecen recursos operativos para robustecer la autoestima y la capacidad de reacción de las participantes, incidiendo además en la necesidad de concienciar sobre un problema social que demanda la implicación de la colectividad en su conjunto.
En la misma línea, el concejal de Igualdad, Gladis de León, vinculó la prevención de la violencia de género con la habilitación de espacios de aprendizaje y empoderamiento de las mujeres, concluyendo que estos recursos prácticos benefician directamente el bienestar general de las usuarias y abren espacios de reflexión en torno a las múltiples formas de violencia que todavía persisten en la sociedad.




