El Cabildo de Tenerife, a través del área de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, ha destinado una inversión de cinco millones de euros para la ejecución de la nueva Planta de Secado Solar. Esta infraestructura se erige como una pieza clave dentro del plan de modernización del Complejo Ambiental de Tenerife, situado en el municipio de Arico.
La construcción de esta nueva instalación responde a las prioridades establecidas por el área de Residuos para potenciar la valorización de los desechos dentro de las instalaciones insulares. La ejecución del proyecto ha destacado por su eficiencia, ya que tanto las obras constructivas como la puesta en funcionamiento de la planta se han materializado tres meses antes de la fecha establecida para su entrega oficial, un hecho que desde la institución señalan como una muestra del compromiso con la sostenibilidad y la gestión eficiente de los recursos.
El objetivo principal de la planta es el tratamiento y la reducción de la humedad de los lodos derivados del tratamiento biológico de aguas residuales. Mediante este proceso técnico, la instalación consigue elevar el contenido de materia seca de los lodos desde un 15% inicial hasta alcanzar un 58% al final del ciclo. Esta transformación facilita significativamente su posterior gestión, valorización o eliminación conforme a la normativa vigente. En términos de capacidad operativa, la infraestructura está diseñada para procesar 10.000 toneladas anuales de lodo, lo que permite obtener 2.609 toneladas de materia seca y lograr una reducción total de la masa de aproximadamente 7.391 toneladas cada año.

Respecto a la puesta en marcha, la consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez, ha destacado que la culminación de las obras y el inicio de la actividad de la instalación constituían una de las apuestas principales del área para avanzar en la gestión de residuos. Pérez subrayó que, con el inicio de la operativa del tratamiento de lodos, se da un paso importante en el objetivo de hacer de Tenerife una isla más sostenible. La consejera explicó que la nueva planta de secado está enfocada en el tratamiento integral de los lodos, donde resulta fundamental la reducción de la humedad del residuo proveniente de las aguas residuales para obtener finalmente un material apto para una mejor gestión y una valorización adecuada.
Por su parte, el director insular de Residuos, Alejandro Molowny, explicó que ya se ha comprobado el funcionamiento de esta nueva infraestructura, la cual refuerza la sostenibilidad del modelo de gestión de residuos de la isla. Molowny recalcó que la planta, con su capacidad superior a las 10.000 toneladas anuales y la inversión de cinco millones de euros, ha sido una prioridad para el Cabildo, hasta el punto de lograr reducir los plazos de ejecución de la obra para avanzar hacia un modelo de gestión más sostenible.
Desde el punto de vista técnico y estructural, la planta está compuesta por tres cámaras de secado independientes que operan de manera automatizada e individualizada. En conjunto, estas cámaras constituyen una superficie total de 4.992 metros cuadrados. La estructura es autoportante y se compone de acero galvanizado en caliente, con pilares y cerchas metálicas, mientras que la cubierta y los cerramientos laterales están fabricados con vidrio de seguridad. Estos materiales han sido seleccionados por su alta resistencia a la radiación ultravioleta y su elevada transmisión térmica, características que optimizan el aprovechamiento de la radiación solar necesaria para el proceso.
Asimismo, cada una de las cámaras de secado dispone de un sistema de ventilación y aireación diseñado para asegurar una distribución uniforme del aire sobre toda la superficie, evitando así zonas de estancamiento y garantizando una evaporación homogénea del material. El proceso se complementa con un volteador automático que se desplaza de forma autónoma sobre la superficie del fango, diseñado específicamente para realizar la mezcla y aireación periódica del lodo. Todo el sistema está monitorizado, permitiendo la regulación constante de la temperatura, la humedad, la radiación solar y el funcionamiento de los ventiladores, compuertas y volteadores.







