La organización política Sí se puede Canarias ha hecho público su posicionamiento en contra del proyecto conocido como Complejo Cultural y Audiovisual de Adeje o “Ciudad del Cine“. A través de un comunicado este martes [10], la formación ha expresado su rechazo frontal a esta iniciativa promovida por la empresa Imagine Green Studios SL, argumentando que la construcción de los platós de cine y televisión implicaría la ocupación de más de 400.000 metros cuadrados de suelo agrícola que la organización califica de alto valor. Según los argumentos esgrimidos por el partido, la ejecución de esta obra supondría la pérdida de una reserva estratégica de terreno de cultivo en una de las zonas con mayor tensión hídrica de la isla de Tenerife.
Este proyecto fue declarado de interés insular en junio de 2023. En aquella votación, según señala la formación ecosocialista, la propuesta salió adelante con la única oposición de los tres votos de la candidatura en la que ellos participaban. Desde Sí se puede indican que ya en ese momento alertaron sobre las consecuencias que, a su juicio, tendría la infraestructura en los ámbitos territorial, ambiental y social.
Uno de los puntos centrales de la crítica vertida por la organización se centra en el consumo de recursos hídricos. Citando datos que atribuyen a la propia promotora, Sí se puede detalla que el complejo requeriría 886.585 metros cúbicos de agua al año, lo que representa una media diaria de 2.429 metros cúbicos. La formación traduce estas cifras señalando que equivalen al consumo de 355 piscinas olímpicas anuales. Asimismo, advierten sobre la generación de 473.505 metros cúbicos de aguas residuales al año, una situación que consideran alarmante dado el contexto del sur de Tenerife, donde, según denuncian, los vertidos sin tratamiento adecuado continúan siendo una problemática no resuelta.
La portavoz de Sí se puede Canarias, Vanesa Martín, ha manifestado que este proyecto es incompatible con un modelo de desarrollo sostenible y lo ha vinculado a una lógica especulativa que reduce el suelo agrícola disponible. Para Martín, este tipo de suelo debería preservarse como un recurso estratégico para la soberanía alimentaria y la subsistencia de la población. Además, la portavoz sostiene que existen alternativas viables para ubicar estas instalaciones en suelos ya clasificados como industriales, lo que evitaría intervenir en territorio agrario.
En materia medioambiental, la organización subraya el valor ecológico del emplazamiento elegido. Según explican, se trata de una zona de tránsito de aves migratorias con presencia de colonias de pardelas, especies que describen como muy sensibles a la contaminación lumínica. El partido destaca también que los terrenos se encuentran rodeados por dos Zonas de Especial Conservación (ZEC) de la Red Natura 2000 y se sitúan a escasos 70 metros de la Reserva Natural Especial del Barranco del Infierno, espacio protegido por su valor biológico y paisajístico.
Desde una perspectiva de ordenación del territorio, Sí se puede advierte que el proyecto contraviene la normativa vigente y critica que se sume a otras macroinfraestructuras planificadas en el sur de la isla. La formación denuncia que esta comarca soporta una elevada presión urbanística y demográfica mientras persisten carencias en el acceso a la vivienda, la sanidad pública y la educación no masificada. Aunque el partido se muestra favorable a la diversificación económica, rechaza que esta se base en intereses externos que consideran vulnerables ante las crisis y que, según afirman, pueden derivar en situaciones de abandono. En su lugar, abogan por una economía centrada en los sectores verde, azul y de cuidados, así como un desarrollo audiovisual adaptado a la realidad territorial.
Como conclusión, Sí se puede Canarias ha exigido la paralización del proyecto y una revisión de su encaje territorial y ambiental. La formación ha anunciado que trabajará junto a diversos colectivos de la isla para presentar alegaciones y promover un debate sobre el modelo de desarrollo insular, priorizando la protección de los recursos naturales y el bienestar social.






