El pasado sábado, 22 de agosto, un accidente de tráfico alteró la normalidad en la autopista TF-2, dentro del término municipal de Santa Cruz de Tenerife. El siniestro, que consistió en el aparatoso vuelco de un automóvil a la altura de la entrada 2 en dirección norte, se saldó con tres personas heridas de diversa consideración.
Los hechos ocurrieron pasadas las tres y media de la tarde. A las 15:34 horas, el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 del Gobierno de Canarias recibió la llamada de alerta que informaba del suceso. De inmediato, la sala operativa activó el protocolo correspondiente y derivó la incidencia a los sectores de seguridad, rescate y sanidad para que acudieran al lugar.
El operativo de extinción y salvamento fue asumido por el Consorcio de Bomberos de Tenerife. A su llegada a la zona del accidente, los efectivos tuvieron que realizar maniobras de rescate para extraer al conductor del interior del vehículo accidentado, procediendo posteriormente a asegurar el área para evitar riesgos adicionales.
En el ámbito sanitario, el Servicio de Urgencias Canario (SUC) movilizó una ambulancia medicalizada y dos de soporte vital básico tras recabar la información inicial de los alertantes. El personal médico valoró y asistió en el lugar a los tres afectados. Un hombre de 76 años y una mujer de 61 años presentaban diversas contusiones de carácter moderado en el momento de la primera asistencia, por lo que ambos fueron trasladados en ambulancias de soporte vital básico al Hospital San Juan de Dios. Un tercer implicado, un varón de 49 años, recibió atención médica en el mismo lugar de los hechos y rechazó su traslado a un centro hospitalario.
El dispositivo de emergencia contó también con la intervención de agentes de la Guardia Civil, quienes asumieron las labores de regulación del tráfico en la vía para garantizar la seguridad del resto de conductores e instruyeron el atestado correspondiente para esclarecer las causas del suceso. Por último, el personal del Servicio de Carreteras se encargó de la señalización del accidente y del despeje de la calzada para restablecer el flujo habitual de la circulación.




