En el marco de la operación internacional OPSON XIV contra el fraude alimentario, la Guardia Civil ha llevado a cabo doce investigaciones que, hasta ahora, se han saldado con diez detenidos y 29 personas investigadas en actuaciones desarrolladas en Huelva, Mallorca, Alicante, Vigo y Santa Cruz de Tenerife. El objetivo de esta macrooperación ha sido desmantelar las redes delictivas implicadas en el tráfico internacional de falsificaciones y alimentos y bebidas de calidad inferior, así como detectar y prevenir el fraude alimentario.
En total, se han iniciado doce investigaciones que han dado lugar a estas detenciones e imputaciones por delitos contra la propiedad industrial, estafa, fraude alimentario, falsificación documental y contra la salud pública. A nivel global, la operación ha permitido la incautación de 11.500 toneladas de productos ilícitos y casi un millón y medio de litros de bebidas, en su mayoría alcohólicas. Los agentes realizaron más de 2.091 inspecciones y registros en centros de distribución, almacenes, medios de transporte, puertos y aeropuertos, detectando 1.219 infracciones administrativas.
Como resultado, se han retirado del mercado bienes valorados en más de 95 millones de euros, entre los que se encuentran bebidas alcohólicas, cereales, grano, frutas, hortalizas, productos cárnicos, pescados, mariscos, productos lácteos, azúcar y aditivos. Las autoridades comprobaron el cumplimiento de la normativa sobre seguridad alimentaria, salud y bienestar animal y sanidad vegetal, e investigaron falsificaciones de productos con denominación de origen, como aceite de oliva y vinos.
Ataques contra los productos con denominación de origen protegida
Entre las tendencias detectadas a nivel internacional destaca la infiltración de grupos de delincuencia organizada en empresas de eliminación de residuos. Su objetivo era acceder a alimentos caducados a la espera de destrucción, para manipular la fecha de caducidad y reintroducirlos en el mercado con etiquetas falsas. Asimismo, se confirma que los ataques contra productos con denominación de origen protegida (DOP) e indicaciones geográficas protegidas (IGP) están entre las actividades fraudulentas más comunes.
Alcance de la operación internacional
La operación OPSON XIV ha sido llevada a cabo por cuerpos policiales de 31 países, que han emitido 101 órdenes de detención, han denunciado a 631 personas y han logrado desarticular 13 organizaciones criminales. En España, la colaboración ha incluido a las Consejerías de las Comunidades Autónomas, la Dirección General de la Industria Alimentaria, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), en coordinación con la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), contando con asesoramiento científico y comunicando los riesgos existentes y emergentes asociados a la cadena alimentaria.
Actuaciones destacadas
En Santa Cruz de Tenerife, el SEPRONA investigó a una persona como presunto autor de un delito contra la salud pública. Según la investigación, el individuo vendía pescados, mariscos y otros productos alimenticios al por mayor sin trazabilidad y en mal estado, algunos de ellos caducados o que habían perdido la cadena de frío. En las inspecciones, realizadas con la colaboración del Área de Salud de Tenerife del Servicio Canario de Salud, se intervinieron 25 toneladas de productos perecederos.
En Vigo, se decomisaron 1.167 toneladas de productos congelados en almacenes situados en Valencia, Murcia y Pontevedra. Estos alimentos presentaban fechas de consumo vencidas y malas condiciones organolépticas. Como resultado, una persona fue detenida y otras ocho investigadas por presuntos delitos contra la salud pública, estafa, falsedad documental y fraude alimentario.
En Alicante, los agentes investigaron a una empresa mercantil que comercializaba bananas procedentes de Madeira (Portugal) etiquetadas falsamente como plátano de Canarias, producto con denominación de Indicación Geográfica Protegida (IGP). La empresa tenía suspendida la certificación para su comercialización y utilizaba documentación aduanera falsificada para introducir la mercancía. Se ha determinado que se vendieron 2.000 toneladas de bananas bajo el etiquetado fraudulento. Una persona fue investigada por delitos contra la propiedad industrial, falsedad documental y contra el mercado y los consumidores.
En Mallorca, el SEPRONA, junto con la Dirección General de Salud Pública, investigó a cinco personas tras una inspección en una industria cárnica que empleaba alimentos caducados en la elaboración de productos. Los investigadores comprobaron que se manipulaba la trazabilidad y que algunos alimentos eran “descontaminados” con lejía antes de ser reetiquetados con fechas de caducidad alteradas. En total, se intervinieron 231 kilos de alimentos no aptos para el consumo, al considerarse que estas prácticas representaban un riesgo grave e inminente para la salud pública.
Por último, en Huelva, y con la colaboración de Europol, la Autoridad de Seguridad Alimentaria y Económica (ASAE) y la Policía Marítima de Portugal, se desarticuló un grupo criminal dedicado a la venta de moluscos bivalvos no aptos para el consumo. El producto procedía de Portugal y era distribuido tanto a nivel nacional como europeo. En esta operación fueron detenidas seis personas e investigadas otras dos por delitos de pertenencia a grupo criminal, contra la salud pública, falsedad documental, blanqueo de capitales y fraude de fluido eléctrico. Se intervinieron siete toneladas de mercancía.







