Agentes de la Guardia Civil adscritos a la Sección de Seguridad del Centro Penitenciario Tenerife II han procedido a la detención de cuatro personas, dos hombres y dos mujeres de entre 18 y 77 años, como presuntos autores de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas.
Los arrestos se produjeron durante los controles de acceso rutinarios que se realizan a los visitantes del centro. Los detenidos, identificados como familiares y amigos de internos que cumplen condena en la prisión, intentaban introducir estupefacientes en el recito penitenciario.
La operación fue resultado de la cooperación activa entre la Guardia Civil e Instituciones Penitenciarias. Durante la inspección preventiva, que se lleva a cabo con máquina de rayos X y un can especializado en la detección de drogas, se localizaron varias dosis de cocaína y heroína. Las sustancias fueron halladas de forma oculta en prendas de ropa con dobladillos modificados artesanalmente, en el calzado y en paquetería que intentaba burlar la seguridad.
Tras su detención, los cuatro individuos, residentes en varios municipios de Tenerife, fueron puestos a disposición de la autoridad judicial competente, junto con la droga intervenida.
Marco legal y posibles agravantes
Según el artículo 368 del Código Penal, los actos de tráfico de drogas tóxicas que causan grave daño a la salud están castigados con penas de prisión de tres a seis años. Además, de acuerdo con la jurisprudencia del Tribunal Supremo, estas penas podrían agravarse si se demuestra que la droga interceptada estaba destinada a su distribución entre varios reclusos o para la venta dentro del propio centro penitenciario.






