La economía canaria mantuvo durante el primer trimestre de 2026 una evolución positiva, impulsada principalmente por la demanda interna, debido al consumo, y la externa, gracias al turismo, aunque comienzan a apreciarse señales de moderación y riesgos asociados al contexto internacional y al incremento de los costes energéticos.
Así se recoge en el Boletín de Coyuntura Económica Regional correspondiente al primer trimestre de 2026, elaborado por la Cámara de Comercio Oficial de Comercio, Servicios, Industria y Navegación de Santa Cruz de Tenerife en colaboración con CaixaBank, presentado este miércoles por el presidente de la Cámara, Santiago Sesé, y el director territorial de la entidad bancaria, Manuel Afonso.
Según el informe, el Producto Interior Bruto (PIB) de Canarias registró un crecimiento anual estimado del 3% en el primer trimestre del año, tres décimas por encima de la media nacional, situada en el 2,7%. Aunque el dato refleja una ligera desaceleración respecto al trimestre anterior, cuando el crecimiento alcanzó el 3,1%, el balance general continúa siendo positivo.
A partir de este dato, Santiago Sesé aseguró que “Canarias continúa creciendo”, aunque subrayó que lo importante es saber que el Archipiélago “podría crecer más y, sobre todo, crecer mejor”, advirtiendo de que persisten “trabas estructurales como la burocracia, la falta de vivienda o determinadas incertidumbres regulatorias que dificultan la actividad empresarial y ralentizan la inversión privada”.
El director territorial de CaixaBank en Canarias, Manuel Afonso, destacó que “la economía canaria mantiene una trayectoria de crecimiento positiva en el inicio de 2026, apoyada en la solidez de la demanda interna, la fortaleza del turismo y la buena evolución del mercado laboral, en un entorno internacional marcado por la incertidumbre”.
En este sentido, subrayó que “la capacidad de resistencia de las Islas sigue siendo elevada, aunque es necesario mantener la cautela ante factores externos como la evolución de los costes energéticos o las tensiones geopolíticas, que pueden condicionar el ritmo de crecimiento en los próximos meses”.
En relación con el consumo, Afonso puso en valor su buen comportamiento durante el primer trimestre y señaló que “el gasto de los hogares en Canarias continúa creciendo a un ritmo notable, en torno al 3%, impulsado por partidas como ocio, restauración y comercio minorista, junto al avance significativo del comercio electrónico”.
Asimismo, subrayó que “este dinamismo refleja la confianza de los hogares y el buen tono del mercado laboral, factores que están permitiendo sostener la actividad económica a pesar del actual contexto de incertidumbre”.
En esta línea, el Boletín pone de manifiesto las dificultades estructurales que continúan afectando especialmente a las pequeñas empresas, derivadas del aumento de costes, la falta de personal y los problemas de relevo generacional, factores que están provocando un incremento de cierres y procedimientos concursales.
Ante este contexto, el presidente insistió en la necesidad de impulsar medidas que aporten estabilidad y favorezcan la inversión productiva.
Entre ellas, reclamó flexibilizar la regla de gasto, aprovechando el bajo nivel de endeudamiento de la Comunidad Autónoma, y defendió la necesidad de destinar los recursos públicos “a inversiones útiles, productivas y con impacto real en la economía”.
Abogó, además, por avanzar en la simplificación administrativa, reforzar la seguridad jurídica, impulsar medidas energéticas que reduzcan la dependencia exterior y generar un entorno más favorable para la actividad empresarial.
“La economía funciona también sobre un elemento esencial: la confianza. Cuando existe confianza empresarial, las empresas invierten y cuando las empresas invierten, se genera actividad, empleo y oportunidades”, afirmó.
El Boletín advierte, sin embargo, de la aparición de diversos factores de riesgo que podrían condicionar la evolución económica de los próximos meses, especialmente los derivados de la guerra en Oriente Medio y su impacto sobre el precio del petróleo.
La inflación se mantuvo en torno al 3% interanual durante marzo y abril, preocupando especialmente el incremento de los carburantes y combustibles, en particular del queroseno, cuyos aumentos superiores a los dos dígitos ya están comenzando a trasladarse al transporte y al conjunto de la economía.
“El problema es que cada nueva tensión incrementa los costes y reduce márgenes empresariales. Y esto afecta al empleo, al consumo y al bienestar”, señaló Santiago Sesé, quien recordó además que las consecuencias del conflicto internacional todavía no se reflejan completamente en los datos del primer trimestre.
La demanda externa
El turismo volvió a ejercer como principal motor económico de las Islas durante el arranque del año.
Entre enero y marzo se alcanzó un récord histórico de 4.482.498 turistas extranjeros, con un crecimiento interanual del 2,8%, aunque el ritmo de avance fue perdiendo intensidad conforme avanzaban los meses.
Sin embargo, el presidente de la Cámara advirtió de los posibles efectos del conflicto bélico sobre la conectividad aérea y la demanda turística.
“Más que el posible encarecimiento de los paquetes turísticos, preocupa una posible reducción de frecuencias aéreas y de la conectividad”, afirmó.
En términos sectoriales, todos los sectores económicos registraron crecimientos interanuales.
La construcción volvió a liderar el avance con un crecimiento del 5,5%, seguida de los servicios, con un 3,2%; la industria, con un 2,1%; y la agricultura, con un 1,4%.
No obstante, la construcción moderó su ritmo de crecimiento respecto al último trimestre de 2025 en cuatro décimas.
La demanda interna
Sesé destacó que “el mercado laboral continúa siendo uno de los principales pilares que sostienen el crecimiento económico de Canarias”, aunque alertó de que “si uno de esos pilares empieza a debilitarse, el escenario cambia”.
El mercado laboral continuó mostrando una evolución especialmente favorable.
Según los datos de la EPA, Canarias alcanzó durante el primer trimestre los 1.060.000 ocupados, una cifra histórica tras aumentar en 36.500 personas el número de trabajadores ocupados respecto al año anterior.
Además, el desempleo descendió en 23.700 personas y la tasa de paro cayó hasta el 11,4%, situándose muy cerca de la media nacional y alcanzando niveles que no se registraban desde 2007.
El informe detecta asimismo una cierta debilidad en algunos indicadores vinculados a la inversión y la actividad empresarial.
Así, el crecimiento del número de empresas inscritas en la Seguridad Social apenas alcanzó el 0,1%, mientras que la matriculación de vehículos industriales comienza a reflejar una desaceleración.
La confianza empresarial también refleja esta tendencia de moderación e incertidumbre.
La encuesta correspondiente al mes de abril registró una caída del 4,6%, la mayor del conjunto de comunidades autónomas.
De cara al conjunto de 2026, las previsiones de la Cámara apuntan a un crecimiento económico moderado cercano al 2%, condicionado por factores como la inflación, el encarecimiento energético, una posible subida de tipos de interés en Europa y la actual inestabilidad política nacional, que limita la capacidad de inversión pública.
El Boletín concluye que Canarias mantiene una economía sólida y con capacidad de crecimiento, aunque condicionada por un escenario internacional incierto.
Por ello, considera prioritario avanzar hacia un modelo económico más resiliente, innovador y competitivo, apoyado en la inversión, la mejora de la productividad y el fortalecimiento del tejido empresarial.







