El teléfono de la Central de Coordinación en el 112 no dio respiro este lunes a los Bomberos de Tenerife, quienes tuvieron que desplegarse por toda la geografía insular para hacer frente a una cadena incesante de emergencias. El cronómetro de las salidas se activó a las 10:30 horas, cuando los efectivos con base en el parque de La Laguna se movilizaron ante el incendio de un vehículo en este mismo municipio. La dotación no solo tuvo que sofocar las llamas del turismo, sino que debió emplearse a fondo esparciendo arena absorbente para limpiar la calzada tras un peligroso derrame de combustible, una maniobra que lograron completar con el apoyo operativo de la Policía Local.

Apenas unas horas después, la tensión se trasladó a las carreteras y requirió maniobras de rescate más complejas. Sobre las 12:45 horas, los bomberos del parque de Santa Cruz tuvieron que desplazarse hasta el barrio de San Matías, en Taco, donde un coche había colisionado violentamente contra un muro. Al llegar, los profesionales confirmaron que las puertas del lado del conductor habían quedado completamente bloqueadas por la fuerza del impacto, requiriendo su intervención técnica junto a la Policía Local y el Servicio de Urgencias Canario (SUC).

Casi de forma simultánea, a las 13:00 horas, el parque de San Miguel entraba en acción por una aparatosa salida de vía en la carretera TF-64, a su paso por Granadilla de Abona. Allí, los especialistas tuvieron que tirar de herramientas de corte para seccionar partes del amasijo de hierros y lograr la extracción de una persona herida que manifestaba un fuerte dolor, todo ello en estrecha colaboración con el SUC y la Guardia Civil.

La tarde tampoco trajo consigo la calma para las unidades de rescate. El reloj marcaba las 15:50 horas cuando los efectivos del parque de La Orotava salieron de urgencia hacia la autopista del Norte (TF-5), en dirección a Santa Cruz y a la altura de La Matanza de Acentejo. La escena pintaba grave: un vehículo había volcado sobre el asfalto. Tras asegurar el perímetro junto a la Guardia Civil, el SUC y el personal de conservación de carreteras, los bomberos verificaron con alivio que no había ocupantes atrapados en el interior del habitáculo, limitando su actuación a la desconexión de la batería para evitar una posible deflagración.

La misma dotación orotavense volvería a salir a las calles a las 22:00 horas de la noche, esta vez en su propio municipio, para extinguir con agua el incendio desatado en un contenedor de basura, un servicio rápido que contó con el auxilio de la Policía Local.

El cierre a esta intensa guardia, que pone de manifiesto la vital labor de este cuerpo de emergencias, se prolongó hasta bien entrada la madrugada del martes. Sobre las 03:00 horas, el silencio de la noche se rompió para los efectivos del parque de Santa Cruz, requeridos de urgencia en el barrio de El Sobradillo por un incidente inusual. Un ciudadano se había quedado involuntariamente encerrado en el interior de su propio establecimiento comercial. Los bomberos, haciendo uso de sus herramientas de apertura, procedieron a forzar los accesos de forma técnica, liberando al propietario y resolviendo la incidencia final de la jornada bajo la atenta mirada de los agentes de la Policía Local.






