El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz aprobó ayer por unanimidad, durante la celebración de la sesión plenaria, el expediente de contratación destinado a la construcción y explotación del nuevo aparcamiento subterráneo, así como la reforma de la plaza pública y el espacio terciario en la Plaza de la Constitución. Tras este trámite administrativo, hoy se abre oficialmente el periodo de presentación de ofertas para las empresas interesadas, un plazo que permanecerá vigente durante los próximos 35 días.
El proyecto técnico diseñado para esta infraestructura contempla la creación de un mínimo de 333 plazas de aparcamiento, bajo un modelo de gestión que busca priorizar las necesidades de los residentes del casco urbano y favorecer al tejido comercial de la zona. En cuanto a la distribución de los espacios, el pliego establece que el 30% de las plazas se destinarán a un régimen de cesión de uso por un periodo de 40 años, lo que permitirá a los vecinos del Casco disponer de una plaza en propiedad durante dicho tiempo por un importe de 15.000 euros. Asimismo, un 10% del espacio se reservará para abonados, mientras que el 70% restante funcionará bajo la modalidad de uso rotatorio. Esta última categoría incluirá la implantación de bonos específicos diseñados para que los comercios locales puedan distribuirlos entre sus clientes, fomentando así el consumo en el municipio.
La intervención urbanística trasciende el subsuelo, ya que la actuación incluye la regeneración integral de la superficie de la plaza. El objetivo es mantener su carácter de espacio público y su función social, incorporando además usos terciarios compatibles que contribuyan a dinamizar la actividad económica y a reforzar la centralidad urbana del entorno. En términos económicos, la construcción del conjunto —que abarca el aparcamiento, la plaza y el espacio terciario— tendrá un coste aproximado de 13 millones de euros. Por su parte, el valor estimado del contrato a lo largo de toda la duración de la concesión asciende a 106.403.058,22 euros.

Desde el punto de vista jurídico, el contrato se tramitará mediante la figura de concesión de obra pública, ajustándose a la Ley de Contratos del Sector Público. Este modelo implica que la empresa que resulte adjudicataria deberá asumir la redacción del proyecto, la financiación, la ejecución de las obras y la posterior explotación de la infraestructura, asumiendo íntegramente el riesgo operacional de la inversión. La licitación se llevará a cabo mediante un procedimiento abierto sujeto a regulación armonizada, donde los criterios de adjudicación se basarán en la mejor relación calidad-precio. Para ello, se valorará tanto la oferta económica como la calidad técnica, el plan de obra propuesto, el mantenimiento, el equipamiento y las condiciones de explotación.
En relación con los plazos, el contrato tendrá una duración máxima de 40 años. Se estima un periodo de ejecución de las obras de 24 meses, dejando un periodo de explotación de 38 años. Durante la vigencia de la concesión, la empresa adjudicataria estará obligada a realizar el mantenimiento, conservación y modernización de las instalaciones bajo la supervisión municipal.

Tras la aprobación, el alcalde de Puerto de la Cruz, Leopoldo Afonso, valoró la importancia de la iniciativa señalando que este proyecto representa un antes y un después para el casco urbano, dado que devuelve el protagonismo a la Plaza de la Constitución, mejora la vida diaria de los vecinos y refuerza el corazón comercial y social de la ciudad. En la misma línea se expresó el concejal de Concesiones Administrativas, Pedro Antonio Campos García, quien afirmó que con este paso se está dando respuesta a una demanda histórica tanto de los residentes como del comercio local, a través de una actuación que combina movilidad, espacio público y oportunidades, pensada no solo para el presente, sino también para el futuro de Puerto de la Cruz.






