El Cabildo de Tenerife, a través de la Consejería de Carreteras, avanza en las obras de emergencia en el talud de la TF-13, entre los kilómetros 16+000 y 16+200, en San Cristóbal de La Laguna, en el entorno de Bajamar. La intervención busca reforzar la seguridad de los usuarios en esta vía estratégica.
Los trabajos se activaron tras el desprendimiento de un bloque rocoso de grandes dimensiones ocurrido el 15 de abril de 2025, un incidente que puso de relieve la urgencia de actuar para evitar nuevos episodios y garantizar condiciones de circulación seguras.
La obra ha sido adjudicada a Tacande Geotecnia S.L. por 838.125,04 euros, con un plazo estimado de siete meses. El proyecto incluye la instalación de siete barreras dinámicas con capacidades de absorción de energía de 250, 1.500, 2.000 y 3.000 kilojulios, así como la estabilización de dos bloques rocosos especialmente inestables mediante sistemas de anclaje con cables de acero y redes de contención.
El consejero de Carreteras, Dámaso Arteaga, subrayó que la TF-13 “es una infraestructura esencial, ya que constituye el único acceso viario para los cerca de 2.700 vecinos y vecinas de Punta del Hidalgo, por lo que resulta prioritario evitar cualquier situación que pueda comprometer la comunicación y la seguridad de toda la población”.
Asimismo, destacó que los estudios técnicos realizados han puesto de manifiesto “la existencia de zonas con un alto potencial de inestabilidad, debido a la presencia de fracturas y a la naturaleza del material del talud”. En este sentido, señaló que “era imprescindible actuar de forma inmediata, con medios altamente especializados y una planificación técnica compleja que incluye el uso de grúas y apoyo aéreo”.
Añadió que se trata de “una actuación exigente desde el punto de vista técnico, pero fundamental para ofrecer una solución estable y duradera que proteja a las personas y a las infraestructuras”.
El responsable insular recordó, además, que el Cabildo trabaja con la previsión de que el Ayuntamiento de La Laguna colabore posteriormente en las tareas de conservación y mantenimiento de las instalaciones de protección que se implantarán en la zona.
Una actuación prioritaria para la seguridad pública
Esta intervención corresponde a la Fase 3 y última del proceso iniciado tras el desprendimiento registrado en abril de 2025. Las fases anteriores incluyeron una inspección geotécnica exhaustiva del talud y la redacción del proyecto constructivo, que ha permitido definir las medidas más adecuadas para minimizar el riesgo estructural de la ladera.
El Cabildo de Tenerife insiste en que estas obras son imprescindibles para prevenir nuevos desprendimientos, asegurar la circulación en un tramo clave de la red viaria insular y proteger tanto a los usuarios de la carretera como a las viviendas situadas en la parte baja del talud.






