El Gobierno de Canarias celebró este lunes el acto institucional de colocación de la primera piedra que marca el inicio de los trabajos para finalizar los tramos B y C de la TF-5, en la sección correspondiente a la avenida Tres de Mayo-Guajara. Esta intervención forma parte de la segunda fase de la vía Ofra-El Chorrillo, una infraestructura viaria estratégica diseñada para mejorar la movilidad en el área metropolitana de la isla.
La ejecución del proyecto ha sido adjudicada a la empresa Señalizaciones Villar S.A. por un importe de 5.847.749,72 euros. En la presentación del inicio de las obras participaron el presidente de Canarias, Fernando Clavijo; el consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad, Pablo Rodríguez; la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila; el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez; el segundo teniente de alcalde de La Laguna, Francisco Hernández; la directora general de Infraestructura Viaria, Rosana Melián; y el consejero delegado de Carreteras del Cabildo de Tenerife, Dámaso Arteaga.
Junto a las autoridades políticas asistieron representantes de los colectivos vecinales y barrios directamente afectados por el desarrollo de la carretera. Entre ellos se encontraban Manuel Torres, presidente de la Asociación de Vecinos El Draguillo; Ramón Santiago, presidente de la Asociación de Vecinos Ciudad Satélite de Santa María del Mar; y Sonia Rodríguez, presidenta de la plataforma Las Moraditas.
Durante el acto, el presidente Fernando Clavijo se dirigió a los ciudadanos afectados para agradecerles “la paciencia, la comprensión y el no haber tirado la toalla” ante una intervención que acumula “muchos años de lucha” y que definió como un expediente “complicado”, lastrado por obstáculos técnicos, jurídicos y administrativos. En su discurso, Clavijo afirmó que “hoy estamos aquí con una obra adjudicada que nos va a permitir dignificar el entorno y dar a esta zona la conexión que se merece”.
Con el objetivo de agilizar la finalización, el presidente garantizó una supervisión constante sobre la ejecución de los trabajos: “Los vecinos y vecinas han esperado demasiado tiempo y ahora la obra tendrá toda la vigilancia necesaria”. Finalmente, puso en valor el acuerdo entre instituciones indicando que “esta obra es un ejemplo de cómo la colaboración entre Administraciones permite desbloquear proyectos fundamentales para la ciudadanía”.
Por su parte, el consejero Pablo Rodríguez destacó la repercusión directa que tendrá el proyecto sobre el tráfico insular. Según indicó, “la futura conexión directa entre la TF-2 y la TF-5 reforzará la conectividad del área metropolitana y contribuirá a reducir los problemas de congestión en uno de los principales corredores viarios de la isla”.
Rodríguez explicó los trámites previos al inicio de la construcción asegurando que “desde el comienzo de esta legislatura, uno de nuestros objetivos prioritarios ha sido retomar proyectos que llevaban demasiado tiempo en punto muerto.
La vía Ofra-El Chorrillo es un ejemplo de ello, una infraestructura clave que hemos logrado reactivar tras años de paralización gracias al importante trabajo técnico y administrativo realizado por la Dirección General de Infraestructura Viaria para superar las complejidades jurídicas y administrativas asociadas a este expediente y hacer posible que hoy las obras sean una realidad”.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, valoró que el inicio de esta fase “supone un paso decisivo para seguir mejorando la movilidad en el área metropolitana de Tenerife”.
Dávila profundizó en el impacto de la infraestructura explicando que “esta actuación permitirá reforzar la conectividad entre barrios, aumentar la fluidez del tráfico y mejorar la seguridad de los desplazamientos, integrándose además en una estrategia más amplia que impulsa el Cabildo junto al Gobierno de Canarias para dar respuesta a uno de los principales retos de la isla”.
En este sentido, puntualizó que otras obras complementarias como la pasarela de Padre Anchieta, el tercer carril de la TF-5, la mejora de enlaces estratégicos y el refuerzo del transporte público “forman parte de una planificación a largo plazo que ya empieza a traducirse en mejoras reales para la ciudadanía y en una movilidad más eficiente, segura y sostenible”.
En el plano técnico, la vía Ofra-El Chorrillo se integra en el eje La Salud-El Chorrillo y está recogida en los principales instrumentos de planificación territorial y viaria de Tenerife. La obra actual se centra en la ejecución de los tramos B y C. El tramo B comprende el espacio desde la glorieta de Moraditas hasta la glorieta de San Matías, enlazando con el barrio de mismo nombre y la calle El Abandono. A continuación, el tramo C conecta dicha glorieta con la carretera TF-2, completando una red fundamental para las comunicaciones metropolitanas.
La puesta en marcha de estas vías permitirá eliminar la situación provisional existente en el área, donde hasta ahora funcionan diversos desvíos de tráfico habilitados para sostener la comunicación entre barrios.
Tras la finalización de los trabajos, las Administraciones prevén una mejora en la capacidad, seguridad y fluidez en un entorno de alta intensidad circulatoria.
La ejecución de estos nuevos tramos presenta una menor complejidad técnica que la fase anterior (tramo A), puesto que la estructura principal de ingeniería civil proyectada, el puente sobre el Barranco del Muerto, ya está finalizada.
Por último, el contrato incluye partidas específicas para el embellecimiento y la integración paisajística de la infraestructura en el entorno urbano, dando respuesta a las demandas planteadas por los ayuntamientos y asociaciones vecinales.





