El Círculo de Empresarios y Profesionales del Sur de Tenerife (CEST) ha calificado de “inaceptable y profundamente lesiva para Canarias” la decisión de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de avalar la subida de tasas aeroportuarias planteada por AENA.
Javier Cabrera, presidente del CEST, afirmó que esta situación “vuelve a demostrar que AENA actúa como empresa privada cuando le conviene y como pública cuando le interesa, siempre en detrimento de Canarias y, en particular, de Tenerife“. Cabrera recuerda que AENA llegó a presionar al Gobierno de España amenazando con no ejecutar las obras comprometidas en el DORA si no se aprobaba esta subida y “lo ha conseguido”.
El dirigente empresarial consideró que el incremento de tasas aprobado supone un “nuevo agravio” para Canarias. En este sentido, no ve con buenos ojos que “los ciudadanos tengan que pagar más por adelantado unas obras que AENA nos debe desde hace décadas a los aeropuertos canarios”, unos aeropuertos que, recordó, “les han reportado millones de euros de beneficios”.
Infraestructuras degradadas e imagen lastrada del Aeropuerto Sur
La crítica se enmarca en lo que el CEST describe como una situación “inadmisible” en el Aeropuerto de Tenerife Sur-Reina Sofía. La organización empresarial pone el foco en que las instalaciones continúan en un estado de deterioro y abandono, con interiores obsoletos, falta de mantenimiento evidente y un entorno exterior degradado que proyecta una imagen impropia de un destino líder.
“Estamos financiando con un 6,44% de incremento de estas tarifas unas infraestructuras que a día de hoy presentan múltiples deficiencias y no son imagen de Tenerife”, señaló Cabrera, quien añadió: “AENA nos obliga a pagar más por unas infraestructuras degradadas y que, a día de hoy, lastran la imagen de Tenerife y Canarias”.
Alta rentabilidad y conflicto laboral
El CEST argumenta que la alta rentabilidad de los aeropuertos canarios no justifica esta subida de tasas en una región que depende críticamente de la conectividad aérea. Subrayaron que una mejor conectividad se consigue con instalaciones competitivas y que sean atractivas para las compañías aéreas.
Cabrera insistió en que este incremento supone “un nuevo golpe al bolsillo de residentes y turistas que no se justifica de ninguna manera cuando las instalaciones ya son rentables”. Denunció, además, que estas siguen mostrando “un abandono crónico” con los trabajadores que prestan sus servicios “en permanente conflicto laboral por sus precarias condiciones sin que AENA o el gobierno español hagan nada por evitarlo”.






