El Servicio de Urgencias Canario (SUC), organismo dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, coordinó el traslado de 479.516 pacientes en el archipiélago a lo largo del año 2025 mediante su unidad de gestión del Transporte Sanitario No Urgente (TSNU). Este servicio está diseñado para aquellos usuarios que precisan acudir a citas médicas, someterse a pruebas diagnósticas, recibir tratamientos o regresar a sus domicilios tras recibir el alta hospitalaria y que, debido a su situación clínica, se encuentran incapacitados para hacer uso de los medios de transporte convencionales.
La asignación de estos traslados se realiza bajo estricto criterio clínico. “Este tipo de traslados sanitarios es solicitado por los facultativos del Servicio Canario de Salud o de centros concertados con este organismo, tras valorar la causa médica que impide al paciente utilizar un transporte ordinario”, señalan fuentes del departamento autonómico, añadiendo que toda derivación se efectúa de acuerdo con los criterios establecidos en la normativa vigente.
Balance de actividad y distribución territorial
Durante el ejercicio de 2025 se contabilizaron un total de 887.014 traslados de pacientes. Esta cifra representa un descenso del cuatro por ciento en comparación con el año anterior, una caída que los responsables sanitarios atribuyen fundamentalmente a la reducción en el volumen de solicitudes de transporte para pacientes que requieren servicios de rehabilitación.
En cuanto a las causas que motivan estos desplazamientos, la mayor parte de la actividad se concentró en los tratamientos de rehabilitación, los cuales sumaron 426.283 servicios. Le siguieron las sesiones de hemodiálisis, que alcanzaron los 274.669 traslados, y las consultas médicas convencionales, con 72.657. Asimismo, se registraron 48.059 movimientos solicitados tras recibir el alta en el servicio de urgencias o en las plantas de hospitalización.
El resto de las intervenciones se dividieron entre las pruebas diagnósticas, con 17.184 servicios; las sesiones de radioterapia y quimioterapia, con 8.779 y 2.800 traslados respectivamente; los traslados con origen o llegada en los hospitales de día, realizados en 12.269 ocasiones; y un bloque de otros casos que ascendió a 24.314 servicios, donde se engloban los ingresos hospitalarios, las cirugías programadas o las curas, entre otros motivos.
En lo referido a la distribución territorial de esta actividad, la estadística muestra una gran paridad entre las dos provincias canarias. Un total de 457.339 traslados se ejecutaron en la provincia de Las Palmas, mientras que los 429.675 restantes correspondieron a la provincia de Santa Cruz de Tenerife.
Cerca del 94 por ciento de los servicios prestados correspondió a la modalidad de traslados programados. Estos se tramitan con un mínimo de 12 horas de antelación y pueden ser de carácter puntual, para acudir a una consulta específica, o bien de forma secuencial y prolongada en el tiempo, como ocurre con la rehabilitación o la hemodiálisis. El seis por ciento restante se catalogó como transporte diferido, aquel que se solicita sin periodo de antelación y que habitualmente está vinculado a la recepción de un alta médica.
Logística, flota y gestión de rutas
Para hacer frente a este volumen de demanda, el Transporte Sanitario No Urgente dispone de una flota compuesta por 261 recursos de transporte colectivo, equipados con y sin camilla, que operan distribuidos por todo el archipiélago. El sistema cuenta además con una plantilla que supera los 700 Técnicos de Transporte Sanitario, encargados de recoger a los pacientes en sus lugares de residencia, llevarlos al centro sanitario pertinente y garantizar su posterior retorno.
El epicentro logístico de esta red es la Mesa de Transporte. Esta unidad está formada por una treintena de profesionales dedicados a la atención telefónica y la gestión administrativa de las solicitudes, apoyados por dos médicos coordinadores y gestores especializados en tareas de control.
Desde el momento en que se recepciona la petición de un centro sanitario, este equipo inicia los trámites para asignar una plaza de ambulancia. Para ello, analizan múltiples variables: la ruta entre el origen y el destino, la movilidad del paciente, la accesibilidad del domicilio, la frecuencia requerida y el horario acordado.
La saturación de las rutas es una de las contingencias diarias que debe resolver la unidad. “En caso de que los recursos que hacen una ruta concreta estén completos, la Mesa de Transporte valora diferentes alternativas, como verificar si hay algún paciente próximo a causar alta en el servicio y dejar así la plaza libre”, explican desde la coordinación técnica. Otra de las soluciones pasa por trasladar propuestas de horarios alternativos a los centros sanitarios para que el usuario pueda comenzar su tratamiento lo antes posible. Para el éxito de estas reubicaciones, el Gobierno de Canarias subraya que la flexibilidad de los centros médicos resulta un factor determinante para agilizar todo el proceso.
Un despliegue ininterrumpido
A nivel operativo diario, las ambulancias del Transporte Sanitario No Urgente llevaron a cabo una media de 3.277 traslados diarios de lunes a viernes durante 2025. Esto supone la movilización de aproximadamente 1.700 pacientes cada día.
El servicio opera en la totalidad de las islas durante los días laborables y mantiene su actividad de forma ininterrumpida durante los doce meses del año para garantizar la cobertura a aquellos pacientes crónicos o agudos que dependen de él para someterse a hemodiálisis, tratamientos de radioterapia o que necesitan volver a casa tras recibir un alta hospitalaria.






