Agentes de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife, destinados en la zona de Anaga, y efectivos de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife llevaron a cabo la pasada semana una inspección de dos estanques situados en las zonas de Los Orovales y Las Breñas. En ambos casos se ha solicitado la adopción de medidas para evitar los daños que una de estas infraestructuras está ocasionando a la población de pardelas de la zona.
La actuación se desarrolló después de que los agentes recibieran diferentes informaciones sobre la situación. Con el objetivo de comprobar los hechos y evaluar el estado de estos espacios, los policías locales y los agentes medioambientales se desplazaron hasta este recóndito enclave de Anaga.
Hace unos días, dos policías y una agente medioambiental partieron desde El Draguillo para realizar una exhaustiva inspección a pie por el sendero que conecta con Las Palmas de Anaga hasta Los Orovales. Durante el recorrido, y tras efectuar una búsqueda visual en una zona de difícil acceso situada bajo los derrubios de la cara este del Roque del Aderno, localizaron un depósito de agua abandonado.
En el interior de esta infraestructura se encontró una gran cantidad de esqueletos de aves. Tras consultar con una agente insular de Medio Ambiente especializada en la materia, se determinó que los restos pertenecían a pardelas cenicientas (Calonectris borealis), una especie que cuenta con un elevado nivel de protección en la Comunidad Autónoma de Canarias.
Los resultados de la inspección permitieron reforzar la hipótesis de que numerosas aves, especialmente ejemplares jóvenes, caían desorientadas en el estanque y posteriormente no podían salir de él, quedando atrapadas en su interior.
A partir de la información facilitada previamente, los agentes continuaron el recorrido por un sendero poco visible en dirección a Las Breñas, donde localizaron una segunda infraestructura. Se trata de un pequeño tanque de agua que actualmente se encuentra lleno de residuos y basura. No obstante, durante la inspección se determinó que este segundo depósito no representa un peligro especial para los ejemplares de esta especie protegida, aunque también se considera necesaria una intervención.
Una vez elaborados los correspondientes informes y un amplio dossier fotográfico, se ha solicitado al Cabildo de Tenerife que actúe con carácter urgente en el primer depósito, al haberse convertido en una trampa mortal para las crías de pardela que, además, durante estas fechas comienzan a abandonar sus uras o nidos.
En cuanto al segundo estanque, también se ha contemplado la adopción de medidas para eliminar el riesgo existente, entre ellas su posible clausura o cubrición. Estas actuaciones deberán ser diseñadas e instaladas siguiendo los criterios del personal técnico competente, de manera que se garantice el sellado de las infraestructuras y se impida que los ejemplares de pardela cenicienta puedan caer, quedar atrapados o enredarse en las instalaciones actuales.
Asimismo, los agentes de la Policía Local han trasladado la información al servicio de Disciplina Urbanística de Santa Cruz de Tenerife para tratar de localizar a los propietarios de las infraestructuras y plantear también la instalación de un vallado que permita evitar el acceso y reducir los riesgos existentes.




