Todas las personas deben admitir que tienen un rincón en el hogar invadido por cartones. Desde el último electrodoméstico comprado online hasta el embalaje del televisor de hace dos años, las cajas parecen estar presentes en todas partes. En ocasiones, la intención puede ser correcta porque se usarán para poner orden más adelante, convirtiéndolas en cajas organizadoras que tengan armonía con el resto de la decoración.
Pero, el impacto visual que causan las cajas apiladas una sobre otras puede desmejorar el entorno, causando estrés. A continuación, se muestra cómo gestionar el excedente de cartón en casa de forma inteligente, mostrando por qué algo es útil o no.
¿Por qué cada vez acumulamos más cajas en casa?
La respuesta es una sola y depende de los cambios de hábitos de consumo en España. El incremento del ecommerce ha transformado a los recibidores en almacenes improvisados. De acuerdo con los expertos, el volumen de envíos a domicilio es cada vez más alto, y cada entrega es una caja nueva.
A esto hay que agregarle el factor psicológico: el guardado por si acaso. Siempre se almacena el embalaje de un electrodoméstico, el del móvil vendido o de las botas porque parece ser de calidad.
La acumulación es una respuesta ante la necesidad de seguridad sobre el valor y garantía del producto adquirido. Pero pocas veces las personas piensan en los metros cuadrados que ocupa el cartón almacenado.
Cuándo conviene guardar la caja (y cuándo no tiene sentido)
No todas las cajas tienen que ser almacenadas en el hogar. La regla de oro para saber si el cartón es funcional o no es el periodo de garantía del producto y la funcionalidad. Es clave conservar el embalaje original en los primeros días de prueba, esto lo dirá el proveedor. Una vez culminado ese tiempo, si el objetivo es usado diariamente y no hay planes de irse a otro lugar, esta deberá ir al contenedor azul.
Pero, hay ciertas excepciones; por ejemplo, las cajas de productos tecnológicos o piezas de coleccionistas agregan valor al artículo una vez que se quiere vender en el mercado de segunda mano. En el resto de situaciones, si hay que ahorrar espacio, lo mejor es adquirir cajas almacenaje uniformes, apilables y uniformes, en vez de confiar en cartones de distintos tamaños que hacen más difícil mantener el orden y la limpieza.
Action cuenta semanalmente con nuevos artículos en la categoría de hogar, decoración y bricolaje, conservando una lista de opciones modificada constantemente. Esto permite detectar soluciones que van más allá de la durabilidad y estética de las cajas de cartón procedentes de un envío.
Ideas prácticas para reutilizar cajas y organizar tu casa sin gastar dinero
Si no se desea tirar el cartón de buena calidad, el secreto es convertirlo en algo útil. Las cajas de zapatos sirven como separadores de cajones de calcetines o ropa interior; solamente hay que hacer los cortes a la medida exacta. También se pueden usar como organizadores de juguetes una vez que se forman con papel de regalo o tela decorativa.
Otra idea práctica es emplearlas para almacenar el cableado. Una caja pequeña con varias divisiones servirá para los cargadores, sin que se hagan nudos en sus cables difíciles de soltar.
En general, reutilizar las cajas es una forma de dar sostenibilidad al hogar, pero únicamente si el objeto cumple una función importante. Si la caja reutilizada se olvida bajo la cama, entonces será parte del problema.






