El Cabildo de Tenerife ha procedido durante la mañana de este 26 de febrero al cierre preventivo de los accesos al Parque Nacional del Teide. Esta medida se ha adoptado tras registrarse durante la pasada noche una nevada que ha dejado una capa de tres centímetros de espesor en las cumbres de la isla.
Para asegurar la integridad de los usuarios y facilitar el acondicionamiento de la calzada, la corporación insular ha cortado al tráfico la carretera TF-21 en el tramo comprendido entre La Caldera y el Teleférico, incluyendo también su entrada por Boca Tauce. Asimismo, se ha interrumpido la circulación en la vía TF-24 a partir del cruce de Los Loros.
El consejero insular de Carreteras, Dámaso Arteaga, ha justificado la decisión indicando que, “ante la presencia de nieve en la calzada hemos activado el protocolo de seguridad y procedido al cierre preventivo de estos tramos para evitar riesgos innecesarios”.
Para hacer frente a esta contingencia meteorológica, la institución ha movilizado de inmediato sus recursos técnicos. Arteaga ha confirmado que los operativos ya se encuentran trabajando sobre el terreno: “Ya hemos puesto en marcha los nuevos quitanieves para limpiar las vías y poder restablecer la circulación en cuanto las condiciones lo permitan”.
Estos trabajos de despeje están siendo ejecutados por tres nuevos vehículos quitanieves que el Cabildo incorporó recientemente y que están destinados en exclusiva a la zona del Parque Nacional. Esta adquisición, que ha supuesto una inversión pública superior a los 600.000 euros, dota al servicio de una mayor capacidad de limpieza y asegura una respuesta más ágil y eficaz frente a este tipo de fenómenos meteorológicos.
El titular de Carreteras ha puesto en valor el esfuerzo de la corporación por mejorar su equipamiento, afirmando que siguen “reforzando los medios materiales del área de Carreteras porque mantener en óptimas condiciones los accesos al Teide es fundamental tanto para la seguridad de la ciudadanía como para la protección de este entorno natural único”. Según expone Arteaga, el propósito fundamental de la administración insular “es actuar con rapidez, garantizar la seguridad y permitir que el Parque Nacional pueda disfrutarse con responsabilidad”.
Por último, el Cabildo de Tenerife ha hecho un llamamiento a la población recordando la importancia de acatar las señales de tráfico y las directrices marcadas por los diferentes servicios de seguridad y emergencias desplegados en la zona. De igual forma, la institución recomienda encarecidamente a los conductores consultar los canales oficiales para comprobar el estado actualizado de las carreteras antes de emprender cualquier desplazamiento hacia la cumbre.






