La plantilla de Lagardère Travel Retail SLU en el Aeropuerto Reina Sofía afrontará una huelga de 24 horas este sábado 29 de agosto debido a unas condiciones laborales que la representación social tacha de insostenibles. El Comité de Empresa, impulsado por Sindicalistas de Base de Canarias y la Federación Sindical Canaria han programado una concentración de los trabajadores a las 10.00 horas frente a las terminales del recinto aeroportuario de Tenerife Sur. La movilización se materializa al considerar que la dirección ha ignorado sistemáticamente las reivindicaciones de la plantilla durante los últimos meses de intentos de negociación.
El detonante principal del conflicto —aseguran— es la grave carga física y mental que soporta el personal, una dinámica que está provocando un alto número de bajas médicas derivadas del estrés. Los representantes sindicales (SBC-FSC) exigen el ajuste real de las plantillas y la sustitución inmediata de los trabajadores ausentes para aliviar la presión permanente. En esta línea, el comité impulsó una evaluación de riesgos psicosociales donde denuncian que la empresa intentó marginar a los empleados desde el inicio. Tras más de siete meses, la plantilla afirma seguir esperando los resultados de dicho informe y la aplicación de las medidas preventivas correspondientes.
A la falta de personal en los momentos de mayor afluencia se suman presuntas irregularidades económicas e incumplimientos normativos que ya están en manos de las autoridades. El comunicado sindical denuncia de forma tajante que la compañía utiliza las propinas dejadas por los clientes para cuadrar “los faltantes en las cajas” registradoras, una maniobra que consideran equivalente a “robar nuestro esfuerzo”. Por otro lado, la representación laboral ha acudido a la Inspección de Trabajo para reportar deficiencias en los vestuarios y ha interpuesto reclamaciones ante la Agencia Española de Protección de Datos por conflictos relacionados con las cámaras de videovigilancia.
La convocatoria dirige también un mensaje de unidad a las personas de nueva contratación para desmentir que el paro beneficie únicamente al personal subrogado. Los sindicatos advierten que su objetivo no es perpetuar privilegios, sino extender unas condiciones dignas de turnos y descansos a todos los integrantes de la empresa para evitar la consolidación de “trabajadores de primera y trabajadores de segunda”. La exigencia final pasa por establecer una negociación colectiva de verdad que garantice la salud laboral, mejore las condiciones de manutención y erradique los riesgos en el entorno de trabajo.
El desarrollo de esta jornada reivindicativa tiene como límite el respeto al funcionamiento operativo del aeródromo. Por ello, los participantes no podrán irrumpir en los edificios de las terminales ni ocupar las carreteras, garantizando así la libre circulación tanto de los operarios y usuarios como de los automóviles logísticos.




