La concejal de Promoción Económica, Sector Primario y Empleo del Ayuntamiento de Arona, Melania Santos González (VOX), ha manifestado en el pleno de enero su firme oposición a la actual deriva regulatoria que afecta al sector pesquero, calificando las últimas normativas comunitarias como un ejemplo de una política desconectada de la realidad. En una valoración sobre la situación que atraviesan los pescadores del municipio, la edil ha señalado que la pesca artesanal no es un sector que requiera de mayores controles administrativos, sino de una comprensión profunda de su funcionamiento diario.
Santos ha argumentado que para legislar correctamente es indispensable conocer cómo operan los pescadores de núcleos como Las Galletas o Los Cristianos, quienes no trabajan sujetos a horarios de oficina ni a previsiones exactas de capturas. Según la concejal, la actividad depende de variables incontrolables como el estado del mar o las mareas, factores que se deciden sobre la marcha y que chocan frontalmente con la rigidez burocrática impuesta desde las instituciones europeas.
En su análisis, la responsable del área ha criticado medidas específicas como la obligación de los preavisos de llegada a puerto con horas de antelación. Santos ha calificado de sinsentido que embarcaciones que faenan a escasa distancia de la costa, a veces a menos de una hora de navegación, se vean obligadas a permanecer fondeadas fuera del puerto perdiendo tiempo y dinero únicamente para cumplir con los plazos administrativos. Para la edil, este tipo de exigencias, lejos de facilitar la labor o proteger el recurso, terminan perjudicando directamente la viabilidad económica de las familias.
Asimismo, Melania Santos ha puesto el foco en la dificultad técnica de cumplir con el registro y pesaje de capturas a bordo, conocido como el “kilo cero”. La concejal ha diferenciado la teoría administrativa de la práctica en el mar, cuestionando cómo se puede exigir precisión exacta en el pesaje dentro de una embarcación de pocos metros de eslora, sometida al movimiento constante del oleaje. Además, ha alertado sobre el riesgo jurídico que esto implica, ya que los errores derivados de estas condiciones adversas exponen a los patrones a sanciones desproporcionadas.
Para la representante de VOX, este conjunto de normas refleja lo que ella define como una “Europa que fracasa”, al legislar desde despachos ajenos al terreno y sin conocimiento de la seguridad ni de las particularidades de la flota canaria. Santos ha advertido de que, de mantenerse esta presión normativa sin tener en cuenta la singularidad de las islas, la pesca artesanal en Arona tiene fecha de caducidad. Según sus estimaciones, en un plazo de diez a quince años el sector podría desaparecer por completo, dejando a localidades emblemáticas sin sus flotas pesqueras, un escenario que considera que debe evitarse a toda costa.
Finalmente, la concejal ha hecho un llamamiento a la unidad política en defensa del sector primario, asegurando que desde VOX no serán cómplices de la desaparición de la pesca artesanal. Santos ha reiterado el respaldo institucional a la Cofradía de Nuestra Señora de las Mercedes en Los Cristianos y a la Asociación de Pesca Artesanal de San Casiano en Las Galletas, comprometiéndose a estar del lado de quienes trabajan y mantienen viva la identidad productiva de Arona.
Defensa de la singularidad canaria en la Cámara Alta
Esta reivindicación municipal se alinea con la ofensiva política que la formación ha trasladado a la Cámara Alta para proteger el sector primario. En este sentido, VOX advierte en el Senado del grave impacto del control europeo sobre la pesca artesanal, una intervención protagonizada recientemente por la senadora Paloma Gómez Enríquez. La parlamentaria reclamó al Gobierno central que negocie una aplicación flexible del Reglamento (UE) 2023/2842, alertando de que la rigidez técnica y burocrática de la norma pone en riesgo la seguridad y la viabilidad económica de la flota de bajura, especialmente en las Regiones Ultraperiféricas como Canarias.







