El CEIP Parque La Reina, situado en el municipio tinerfeño de Arona, se ha convertido en el epicentro de la solidaridad sureña en las últimas semanas. El centro escolar ha cerrado con cifras extraordinarias sus dos últimas campañas benéficas, iniciativas que nacieron dentro del marco de trabajo en educación emocional y valores, y que han terminado implicando a todo el tejido del colegio.

El objetivo era claro: apoyar a las familias en situación de vulnerabilidad del municipio y colaborar con los Reyes Magos para que ningún niño se quede sin ilusión. Para ello, se activó a toda la comunidad educativa, desde el alumnado y las familias hasta el personal docente, administrativo, de limpieza, auxiliares e inclusive ayudantes de comedor, entre otros.
Unas cifras que hablan por sí solas
El resultado de esta unión ha sido rotundo. Según datos facilitados por el propio centro, se han logrado recolectar 749,50 kilogramos de alimentos no perecederos. Este cargamento solidario ha sido donado íntegramente a Cáritas de la Parroquia de Parque La Reina, encargada ahora de su distribución entre los hogares que más lo necesitan.
Pero la ayuda no se detuvo ahí. La campaña de juguetes nuevos ha conseguido reunir un total de 397 regalos, que han sido entregados a Servicios Sociales. Estos juguetes tienen un destino muy especial: llevar la magia de la Navidad a los niños y niñas de familias con dificultades económicas.
Desde la dirección del CEIP Parque La Reina han querido expresar su agradecimiento público ante la respuesta masiva recibida. “La educación en valores es una tarea compartida y fundamental para construir una sociedad más justa y solidaria”, señalan desde el centro, poniendo en valor la implicación y el compromiso demostrado, una vez más, por todas las personas que forman parte de la vida diaria del colegio.











