Agentes de la Policía Nacional han detenido en el sur de la isla de Tenerife a un varón, expareja de la víctima, acusado de ser el presunto autor de un delito de acoso en el ámbito de la violencia de género. La investigación policial se puso en marcha tras la recepción de una denuncia por parte de la afectada, quien relató a las autoridades que, tras poner fin a su relación sentimental, comenzó a padecer diversas conductas de seguimiento y control por parte del individuo, generándole una profunda situación de temor e inquietud.
En su testimonio, la denunciante explicó que en una de esas ocasiones en las que se encontraba al investigado de manera supuestamente “casual” mientras ella se dirigía a su automóvil, el hombre la acompañó hasta el vehículo y se negó a abandonar el lugar a pesar de las insistentes peticiones de la mujer. Al intentar arrancar, la víctima se percató de que el coche no funcionaba, viéndose obligada a llamar a un familiar para que acudiera a socorrerla. Fue en ese momento cuando el ahora detenido decidió marcharse.
Posteriormente, el servicio de grúa llegó al lugar y, tras realizar las comprobaciones mecánicas pertinentes, el operario descubrió que la batería del vehículo había sido desconectada de manera intencionada.
Esa misma jornada, la situación se agravó cuando la denunciante recibió una alerta de seguimiento en su teléfono móvil. Esto la motivó a realizar un registro minucioso en su automóvil, fruto del cual encontró un dispositivo de localización que había sido estratégicamente ocultado en la rueda de repuesto del maletero.
Ante la gravedad de los hechos, la mujer interpuso la denuncia formal, dejando constancia de su temor y de sus fuertes sospechas hacia su expareja, si bien en aquel momento no contaba con pruebas definitivas para asegurar su autoría.
El grupo especializado de la Policía Nacional que asumió el caso inició las diligencias correspondientes y logró localizar una cámara de seguridad cuyas lentes cubrían exactamente la zona donde la mujer había estacionado su vehículo aquel día. El visionado de las imágenes permitió a los agentes observar a un hombre accediendo tanto al interior del maletero, lugar en el que se halló el dispositivo de rastreo, como a la zona del motor, donde se había manipulado la conexión de la batería. Las posteriores gestiones policiales confirmaron la identidad del presunto autor de los hechos, lo que propició su rápida localización y detención.
Tras su puesta a disposición judicial, el caso se resolvió con la imposición de una orden de alejamiento a favor de la víctima. Esta resolución fue posible gracias a la contundencia de las pruebas videográficas aportadas por los investigadores y al posterior reconocimiento de los hechos por parte del propio detenido. Para garantizar el estricto cumplimiento de estas medidas de protección, la Autoridad Judicial decretó además la colocación de un dispositivo telemático de control, comúnmente conocido como pulsera electrónica, al encausado.
Desde la Policía Nacional han destacado que la actuación coordinada y especializada de los agentes no solo ha culminado con el arresto del presunto autor, sino que ha garantizado la adopción de medidas cautelares judiciales con un alto nivel de protección para la víctima, demostrando la eficacia de las investigaciones policiales exhaustivas en este ámbito. Asimismo, la institución ha aprovechado la resolución de este caso para reiterar públicamente su compromiso inquebrantable con la seguridad y la lucha integral contra la violencia de género y las agresiones sexuales, recordando a la ciudadanía la vital importancia de denunciar cualquier episodio de esta naturaleza.








