El Ayuntamiento de Granadilla de Abona ha estado desplegando un dispositivo especial de control y vigilancia en las inmediaciones del aeropuerto del sur de la isla. La intervención, desarrollada de forma coordinada entre los efectivos de la Policía Canaria y la Policía Local del municipio, tiene como propósito principal combatir el intrusismo en el transporte público y reforzar los niveles de seguridad en una de las principales puertas de entrada de la isla.
Esta actuación policial se inscribe dentro de una estrategia municipal más amplia que busca garantizar un servicio de transporte seguro, legal y que cumpla con los estándares de calidad. Según fuentes del consistorio, la meta es ofrecer la máxima protección a los usuarios que transitan por la terminal aeroportuaria, al mismo tiempo que se defiende de manera activa la actividad económica y el sustento laboral que genera el sector oficial del taxi en la comarca.
El saldo de este último despliegue de seguridad ha dejado múltiples intervenciones por parte de los agentes autonómicos y locales. En el ámbito de la movilidad, el operativo se ha saldado con el registro de siete infracciones directamente vinculadas a prácticas de transporte irregular de pasajeros, a las que se suman diversas denuncias por infracciones generales de tráfico. En materia de seguridad ciudadana, las fuerzas policiales han levantado actas por resultados positivos en el consumo de sustancias estupefacientes y han procedido a la detención de dos personas acusadas de presuntos delitos contra la salud pública.

La concejala de Seguridad de Granadilla de Abona, María Candelaria Rodríguez, ha valorado positivamente los resultados de la intervención conjunta y ha recalcado la importancia de mantener la presión policial sobre estas irregularidades. “Este tipo de operativos coordinados son fundamentales para garantizar la seguridad de residentes y turistas, así como para proteger el servicio público del taxi frente a prácticas irregulares”, ha manifestado la responsable municipal. Asimismo, Rodríguez ha querido enviar un mensaje de firmeza asegurando que desde su área seguirán “reforzando la vigilancia para asegurar un transporte legal, ordenado y de calidad en nuestro municipio”.
Desde el Ayuntamiento recalcan finalmente que la presencia policial y estas inspecciones no responden a acciones puntuales, sino que forman parte de una hoja de ruta de trabajo continuado y coordinado que se lleva aplicando desde hace tiempo. El propósito definitivo es consolidar la seguridad ciudadana y garantizar un sistema de movilidad eficiente y con garantías legales plenas tanto para la población residente como para los visitantes.







