Agentes de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife, adscritos al servicio específico de vigilancia para la zona de Anaga, interpusieron en la mañana de ayer domingo [15] una denuncia contra un menor de edad que fue sorprendido practicando pesca submarina en la zona de baño del pueblo costero de San Andrés. Según han confirmado fuentes de la Policía Local, el infractor se encontraba operando en un área estrictamente catalogada para bañistas y, por tanto, no autorizada para actividades pesqueras.
Tras percatarse desde la costa de que el joven podía estar realizando esta actividad extractiva, los efectivos policiales solicitaron el apoyo inmediato de la embarcación del servicio de Salvamento y Socorrismo, prestado por la Cruz Roja Española en la playa de Las Teresitas, con el objetivo de aproximarse al infractor y avisarle para que regresara a la orilla.
“Una vez que salió del agua, comprobamos que el joven portaba un fusil de pesca submarina y dos capturas”, detallaron fuentes del cuerpo de seguridad municipal. Inicialmente, los agentes procedieron a informar al individuo de que el espacio donde se encontraba está catalogado como zona de baño y que la pesca submarina no está permitida bajo ninguna circunstancia en ese perímetro.
A continuación, los agentes llevaron a cabo el proceso de identificación y solicitaron la documentación obligatoria. “Se le requirió la licencia para la práctica de la pesca submarina y la licencia federativa, que engloba el seguro obligatorio exigido para el uso del fusil de pesca submarina”, indicaron desde la Policía Local. Al confirmarse que el joven tenía 14 años, los agentes constataron que, de acuerdo con la normativa vigente, le resulta legalmente imposible disponer de la autorización de pesca submarina de segunda clase, por lo que procedieron a tramitar las oportunas actas administrativas.
Siguiendo el protocolo habitual en intervenciones con menores, los efectivos policiales se pusieron en contacto con los progenitores del joven “para informarles detalladamente de la intervención realizada y comunicándoles todos los hechos”, señalaron las mismas fuentes. Respecto al pescado extraído, ante la imposibilidad de custodiar o proceder al depósito sanitario de las dos capturas, estas fueron devueltas al mar.
Finalmente, tras la formalización de las oportunas denuncias administrativas por pescar en zona de baño, por operar fuera del espacio acotado y por realizar la actividad careciendo de la licencia exigida, el joven abandonó el lugar de los hechos.





