El Ministerio del Interior ha puesto en marcha la maquinaria logística para coordinar el vasto plan especial de seguridad que garantizará el normal desarrollo de la visita del papa León XIV a España, prevista entre los días 6 y 12 de junio.
Este lunes el titular del departamento, Fernando Grande-Marlaska, ha presidido en la sede del Centro Tecnológico de Seguridad (CETSE) la reunión general de coordinación con todas las instituciones y organismos implicados en el operativo.
Aunque España cuenta con amplia y exitosa experiencia en la organización de visitas papales, como las protagonizadas por san Juan Pablo II o Benedicto XVI durante la Jornada Mundial de la Juventud de 2011, el próximo viaje de León XIV presenta un desafío geográfico inédito.
El recorrido transcurrirá por tres comunidades autónomas y cuatro provincias distintas, dos de ellas de carácter insular: Madrid, Barcelona, Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. Esta complejidad territorial ha hecho indispensable el diseño de un dispositivo excepcional, articulado a través de la Instrucción 2/2026 redactada por la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo.
Esfuerzo compartido y marco de coordinación operativa
Durante su intervención ante los representantes de las administraciones, Grande-Marlaska ha subrayado la necesidad de una cooperación institucional absoluta. “Es un esfuerzo compartido y conjunto de todos los organismos e instituciones aquí representados, pues solo así, trabajando de forma coordinada y en colaboración, es posible garantizar los resultados esperados y que la visita papal se desarrolle con normalidad y sin compromisos para la seguridad de las personas y de los bienes”, ha declarado el ministro.
La nueva instrucción establece un marco común orientado a la elaboración de inteligencia para identificar riesgos y a la preparación de planes operativos específicos por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Asimismo, otorga a la Dirección General de Coordinación y Estudios la responsabilidad de gestionar las dinámicas de colaboración entre los actores policiales y civiles, así como la tarea de revisar y adaptar los planes de seguridad, autoprotección y emergencias para lograr una integración completamente sinérgica de los recursos.
Una amplia movilización institucional y territorial
El diseño del plan requiere la participación de múltiples estamentos del Estado. Por parte del Ministerio del Interior han acudido los máximos responsables de la Secretaría de Estado de Seguridad, la Secretaría General de Protección Civil y Emergencias, la Dirección General de Coordinación y Estudios, la Dirección General de Tráfico (DGT), el Centro Nacional de Protección de las Infraestructuras Críticas (CNPIC), la Oficina de Coordinación de Ciberseguridad (OCC) y el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO).
La dimensión del evento también ha movilizado a representantes de Presidencia del Gobierno; de los ministerios de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes; Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, y Defensa. Además, el encuentro ha contado con delegados de la Casa de Su Majestad el Rey y de la Conferencia Episcopal.
En el plano policial y de la administración territorial, han participado las cúpulas de la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra, junto a responsables de las delegaciones del Gobierno de Madrid, Cataluña y Canarias. Igualmente, han estado presentes miembros de los gobiernos de estas tres comunidades autónomas y de los ayuntamientos de Madrid, Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. El área de transportes queda asegurada mediante la implicación de organismos clave como ENAIRE, AENA, RENFE y ADIF.
Las cuatro fases de un despliegue milimétrico
El plan de seguridad ha sido concebido bajo un enfoque integral para asegurar que ningún espacio o esfera vinculada a la visita quede desprovisto de vigilancia. Para adaptar los recursos al nivel de riesgo de cada momento, el dispositivo se articula en cuatro fases cronológicas.
La fase previa comenzó en el mismo instante en que se confirmó oficialmente el viaje de León XIV. Durante este tiempo, Interior ha trabajado en asegurar las capacidades operativas y en realizar las reuniones preparatorias precisas para garantizar la futura movilización de efectivos.
A continuación, la fase preventiva se extenderá hasta la medianoche del 31 de mayo de 2026. Para ese momento, todas las actuaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad deberán estar meticulosamente diseñadas. En esta etapa se intensifica la recolección y análisis de información sobre cualquier circunstancia que pueda suponer una amenaza, y se fijan los mecanismos de coordinación con las Fuerzas Armadas y el resto de las administraciones.
Posteriormente, la fase de alerta entrará en vigor a las cero horas del 1 de junio y finalizará a la medianoche del 5 de junio. Su objetivo es activar sobre el terreno las zonas seguras, evaluar las vías de evacuación y certificar la seguridad en alojamientos, rutas previstas, infraestructuras críticas e instalaciones de emergencias.
Nivel 4 reforzado y despliegue crítico
Finalmente, la fase crítica supone el máximo nivel de activación del plan y se ajusta de manera estricta al calendario de la visita en cada territorio. En la sede de Madrid, operará desde la medianoche del 6 de junio hasta las 13:30 horas del día 9. En Barcelona, el dispositivo crítico se iniciará a las 07:00 horas del 9 de junio y finalizará a las 08:00 horas del 11 de junio. Por último, en Canarias, arrancará a la medianoche del 11 de junio y se mantendrá hasta que, durante el día 12, la aeronave del sumo pontífice abandone el espacio aéreo español.
Durante todos estos días clave, el operativo funcionará en coordinación directa con el Nivel de Alerta del Plan de Prevención, Protección y Respuesta Antiterrorista, que en la actualidad se mantiene en el nivel 4 reforzado. Los planes incluyen medidas de protección al más alto nivel para el Papa y su delegación, además del despliegue de orden público en los recorridos, lugares de celebración y grandes concentraciones de fieles. Para gestionar el operativo en tiempo real, se constituirán centros de coordinación y mando conjuntos en Madrid, Barcelona, Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife, preparados para articular una respuesta inmediata ante cualquier contingencia.








