El operativo especial de tráfico de la Semana Santa de 2026 ha concluido con un balance de 30 personas fallecidas en 28 siniestros mortales ocurridos en las vías interurbanas españolas. Estos datos, registrados entre las 15:00 horas del viernes 27 de marzo y la medianoche del lunes 6 de abril, suponen un incremento de tres víctimas mortales respecto a las cifras de la Semana Santa del año 2025. Este aumento de la siniestralidad se enmarca en un contexto de mayor volumen de tráfico, habiéndose contabilizado 17,3 millones de desplazamientos de largo recorrido, lo que representa un crecimiento interanual del 3,2% en la movilidad durante estos diez días y medio.
Las carreteras convencionales continúan siendo el escenario más crítico para la seguridad vial, aglutinando el 90% de los decesos. Nueve de cada diez víctimas perdieron la vida en este tipo de vías, mientras que la mortalidad en autopistas y autovías experimentó una ligera mejoría, con dos víctimas mortales menos que en el mismo periodo de 2025.
En cuanto a la mecánica de los siniestros, los datos oficiales muestran un incremento preocupante en los atropellos, que han dejado cinco fallecidos más, así como en las colisiones frontales, traseras y múltiples, con un aumento de cuatro víctimas. Como contrapartida, la letalidad por salidas de vía y colisiones laterales o frontolaterales ha descendido, registrando tres fallecidos menos en cada categoría.
El análisis por medio de desplazamiento sitúa nuevamente a los turismos como los vehículos con mayor número de víctimas mortales, sumando un total de 17 fallecidos, lo que supone tres más que el año pasado. Al mismo tiempo, las cifras reflejan el grave impacto sobre los usuarios vulnerables, que representan nueve del total de fallecidos en esta campaña. Entre ellos, se contabilizaron cinco peatones, tres más que en 2025, y cuatro motoristas, lo que en este último caso significa un descenso de cuatro muertes interanuales.
Por grupos demográficos, la mayor siniestralidad se ha concentrado en las franjas de 35 a 44 años y de 25 a 34 años, acumulando seis y cinco fallecidos respectivamente. Asimismo, se ha detectado un repunte de cuatro víctimas entre los mayores de 65 años y una notable reducción de seis muertes en la franja de edad de 45 a 54 años.
La distribución temporal de la siniestralidad señala el domingo 29 de marzo como la jornada más trágica del dispositivo, concentrando seis víctimas mortales. En lo referente a los tramos horarios, la franja de la tarde, comprendida entre las 14:00 y las 19:59 horas, se consolida un año más como la de mayor riesgo, acumulando 11 decesos, uno más que en la anterior campaña.
Por otro lado, la falta de uso de los elementos de seguridad pasiva sigue presente en los balances trágicos. Dos de los 17 fallecidos en turismo, de los cuales se ha podido verificar la información, no llevaban abrochado el cinturón de seguridad. Los datos confirman la tendencia de la última década, en la que los usuarios de turismos lideran el registro de víctimas sin elementos de seguridad, aunque cabe destacar que la cifra actual es la más baja del periodo analizado.
A nivel territorial, Galicia ha sido la comunidad autónoma con el mayor incremento de siniestralidad, sumando cinco víctimas mortales más a su balance. En el extremo opuesto, Cataluña y Canarias registraron los descensos más pronunciados, con cinco y tres fallecidos menos, respectivamente. Destaca el hecho de que siete territorios lograron cerrar el periodo vacacional sin registrar muertes en sus carreteras interurbanas: Principado de Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Cataluña, Murcia y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
Toda la información aportada en este balance tiene un carácter estrictamente provisional, ya que se basa en los datos recopilados durante las primeras 24 horas posteriores a los siniestros y está sujeta a modificaciones tras las investigaciones en profundidad que llevan a cabo los equipos de atestados de las policías de tráfico. Pese al repunte registrado en estas fechas festivas, el acumulado anual muestra una tendencia a la baja generalizada, sumando 209 personas fallecidas en las carreteras en lo que va de año, lo que representa 59 víctimas mortales menos en comparación con el mismo periodo de 2025.








