El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha iniciado las obras de urbanización de un suelo de titularidad municipal de 4.500 metros cuadrados situado en la zona de La Monja, en Barranco Grande. El proyecto, que cuenta con una inversión de 554.942 euros, tiene como objetivo preparar el terreno para futuros usos dotacionales que serán consensuados con los residentes.
El alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, y el concejal de Obras e Infraestructuras y del distrito Suroeste, Javier Rivero, acompañados por técnicos municipales, mantuvieron el pasado lunes una reunión con los vecinos de la zona. Durante el encuentro, los responsables municipales detallaron el cronograma de la actuación y expusieron las diferentes posibilidades de uso para la parcela una vez finalicen los trabajos.
Plazos y características de la obra
Según informó el regidor municipal, las obras comenzaron el pasado mes de noviembre y está previsto que concluyan entre mayo y junio del próximo año. La intervención se centra en dotar a este suelo de los suministros públicos esenciales, incluyendo la instalación de alcantarillado, sistemas de recogida de aguas pluviales y redes de abastecimiento de agua potable.
Consulta vecinal sobre el uso del suelo
Uno de los puntos clave de la reunión fue la definición del uso que se dará a la parcela central resultante de la urbanización. Cumpliendo con el compromiso adquirido con los residentes el pasado mes de mayo para destinar el espacio a aparcamientos y lugares de encuentro, el Ayuntamiento ha planteado dos opciones principales:
Zona exclusiva de aparcamiento: Destinar la totalidad del espacio a estacionamientos, lo que permitiría habilitar unas 70 plazas.
Uso mixto: Crear una zona infantil dentro de la parcela, una alternativa que es compatible como uso provisional pero que, según matizó el concejal Javier Rivero, implicaría necesariamente una reducción en el número de plazas de aparcamiento disponibles.
Modificación del planeamiento y futuras viviendas
En el ámbito urbanístico, Rivero confirmó la intención del grupo de gobierno de proponer, en la tramitación del nuevo Plan General, el cambio de uso de la parcela central de residencial a dotacional. Esta medida tiene como fin asegurar que no se construyan viviendas en dicha área central.
No obstante, el concejal aclaró que se mantendrá la calificación de residencial en la otra parcela existente, que tiene forma de “L” y colinda con las edificaciones actuales. En este espacio específico se podrían desarrollar unas 35 viviendas, aunque el edil especificó que estas no se destinarían al régimen de alquiler social.
Antecedentes de la actuación
Esta intervención responde a una demanda vecinal que se remonta a más de una década, cuando la construcción de una gran promoción de vivienda privada en la zona generó problemas de aparcamiento en este enclave de La Monja. Los residentes se habían opuesto a la construcción de nuevas viviendas en el suelo público, alegando la saturación del espacio.
Ante esta situación, tanto el alcalde como el concejal del distrito se comprometieron en mayo del año pasado a paralizar la edificación residencial en la parcela central, iniciar la urbanización del terreno y someter su uso final a consulta con los vecinos, proceso que se está llevando a cabo actualmente.






