El CECOES 112 Canarias registró un aumento del 7,3% en los incidentes relacionados con incendios forestales durante el periodo de mayor riesgo de 2026. Entre el 1 de junio y el 15 de octubre, se contabilizaron 44 incidentes, frente a los 41 del mismo periodo del año anterior. Pese a este incremento, no se produjeron incendios forestales de grandes dimensiones: 39 incidentes fueron conatos (el 88,6% del total) y los cinco restantes, incendios forestales (el 11,4%).
Por islas, Gran Canaria concentró 20 incidentes, de los que 16 fueron conatos y cuatro incendios forestales. Tenerife registró 19 episodios, con 18 conatos y un incendio forestal. En La Palma se contabilizaron tres conatos, mientras que El Hierro y La Gomera sumaron uno cada una.
En el marco del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Incendios Forestales de Canarias (INFOCA), la prealerta por este riesgo en las islas occidentales y Gran Canaria finalizó el pasado 15 de octubre, después de permanecer activa desde el 1 de junio. Esta medida coincidió con los meses de verano, considerados el periodo de mayor peligro de incendios forestales.
La Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias destaca que el hecho de que casi nueve de cada diez incidentes quedaran en la categoría de conato pone de relieve la importancia de la detección temprana, la movilización rápida de los recursos de extinción y la coordinación eficaz entre las administraciones competentes y los servicios de emergencia.
En este sentido, Marcos Lorenzo, viceconsejero de Emergencias y Aguas del Gobierno de Canarias, destacó el trabajo coordinado de los cabildos, los servicios de extinción, el 112 Canarias y el resto de los recursos intervinientes, así como la colaboración ciudadana para comunicar cuanto antes cualquier indicio de incendio.
“La detección temprana y la coordinación entre todos los servicios que intervienen en una emergencia son fundamentales para dar una respuesta rápida y eficaz ante cualquier incendio forestal. La colaboración ciudadana también es esencial para alertar cuanto antes de cualquier columna de humo o indicio de fuego”, señaló Lorenzo.
Además, la concentración de conatos o incendios en una misma zona, como ocurre con los episodios registrados en el entorno de Cazadores, en Gran Canaria, evidencia la necesidad de mantener una vigilancia específica en las áreas con mayor exposición al riesgo y de reforzar de forma continua las actuaciones de prevención.
La prevención debe mantenerse durante todo el año
La finalización del periodo de mayor peligro no implica la desaparición del riesgo de incendio forestal. Las condiciones meteorológicas, el estado de la vegetación y las características del territorio pueden favorecer la aparición y propagación del fuego también fuera de los meses de verano.
Por ello, resulta necesario mantener las medidas preventivas y adaptar la vigilancia a la evolución del riesgo. En este sentido, Lorenzo recordó que la prevención debe mantenerse durante todo el año.
“Es importante no bajar la guardia, extremar las precauciones y adaptar la vigilancia a las condiciones de cada momento”, añadió el viceconsejero.
Desde el CECOES se recuerda la importancia de llamar al 112 ante la detección de humo o cualquier otro posible indicio de incendio forestal, sin acercarse al foco ni poner en riesgo la propia seguridad.






