“Ser felices es importante para las personas y beneficia a nuestro entorno y a toda la humanidad”

La ONU  reconoció en 2012 que la felicidad es una aspiración legítima de todos los seres humanos y su importancia en las políticas públicas, recuerda José Rivero, especialista en Psicología Positiva con motivo del Día Internacional, cada 20 de marzo.

El 19 de julio de 2011 las Naciones Unidas publican la resolución 65/309 bajo el título “La felicidad hacia un enfoque holístico para el desarrollo”, aprobada por unanimidad. Asimismo la resolución 66/281 del 12 de Julio de 2012: Día Internacional de la Felicidad, proclamada para cada 20 de marzo, en la que se reconoce la pertinencia de la felicidad y del bienestar como objetivos y aspiraciones universales en la vida de los seres humanos de todo el mundo y la importancia de que se reconozcan en los objetivos de las políticas públicas.

También la necesidad de que se aplique al crecimiento económico un enfoque más inclusivo, equitativo y equilibrado, que promueva el desarrollo sostenible, la erradicación de la pobreza, la felicidad y el bienestar de todos los pueblos.

Sirva este recordatorio para poner de relieve que cuando la  ONU y los psicólogos hablamos de felicidad y de bienestar no hacemos únicamente referencia a aspectos filosóficos inalcanzables, ni a la ausencia de depresión,  o a una satisfacción de nuestros deseos más inmediatos, sino que, como interpretan los teóricos de la felicidad, “va más allá que la simple vivencia de emociones positivas”.

“Esto es, nos centramos en variables como el autoconocimiento, el optimismo y la autoestima; en poseer una red social que potencie a la persona como parte de un ambiente, fomentando la  autonomía que le ayude a lograr ese sentido de vida, desde la creación de posibilidades personales y sociales”, expresa el psicólogo especialista en Psicología Positiva y coordinador de esta área en el Colegio Oficial de Psicología de Santa Cruz de Tenerife, José Rivero.

“Es más, planteamos que implica un cambio, un proceso centrado en el crecimiento personal, que se debe potenciar desde la infancia,  en casa y en los centros educativos, en los programas de padres y madres en positivo (parentalidad positiva) e, incluso, en el diseño de las políticas económicas y sociales de las comunidades, ya que implica hacer hincapié en modelos sostenibles de bienestar”, añade.

“Hablamos, por tanto, de competencias, que son las capacidades de poner en operación los diferentes conocimientos, habilidades, pensamientos, carácter y valores de manera integral en las diferentes interacciones que tienen los seres humanos para con la vida en el ámbito personal, social y laboral”.

Los estudios en Psicología Positiva sobre la felicidad intentan describir la importancia que ésta tiene en nuestras vidas. Y así multitud de estudios demuestran que ser felices no solo nos hace sentir bien, sino que resulta que la felicidad viene acompañada de múltiples beneficios adicionales, explica el coordinador de la Comisión de Psicología Positiva del COP.

“Las personas más felices resulta que son más sociables, tienen una mayor energía, son más generosas, están siempre dispuestas a cooperar y además por si fuera poco, caen mejor a los demás. Por lo tanto, podríamos afirmar que las personas felices suelen tener una red social más rica en amigos, con lo que mejora su red de apoyo social, y tienen más probabilidad de lograr pareja, y de conservarla”.

De la misma forma, agrega José Rivero, “son personas que manifiestan una mayor flexibilidad, siendo más ingeniosas a la hora de pensar, con lo que mejoran, también, su productividad en el trabajo. Su papel como líderes es destacable y afrontan las negociaciones con grandes probabilidades de éxito. Además, está demostrado que su sueldo es mayor que el de las personas infelices. Y hasta hay estudios que indican que las personas que han sido más felices en su época de estudiantes tienen mejor sueldo dieciséis años después que aquellas que se declaraban más infelices”.

Como vemos, prosigue el psicólogo experto en Psicología Positiva,la felicidad es muy importante para las personas, ya que no solo nos da alegría, satisfacción, amor y respeto, sino que mejora otros aspectos de nuestra vida, como nuestro nivel de energía, nuestra salud física y mental, pero además potencia nuestra confianza en nosotros mismos, con lo que mejorará nuestra autoestima”.  “Todo ello, nos lleva a sentirnos mejor como personas, es decir, nos hará mejores personas, con lo que se beneficiarán nuestra familia, nuestros amigos y toda la sociedad”, concluye.

 

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