El Cabildo de Tenerife, a través de la Consejería de Carreteras, ha iniciado las obras de rehabilitación y mejora de la carretera provincial TF-145 a su paso por los núcleos de Las Carboneras y Taborno. Esta intervención técnica tiene como finalidad principal reforzar la seguridad vial y optimizar las condiciones generales de circulación en este sector de la red insular.
Las labores ejecutadas han supuesto una inversión total de 76.565,18 euros. Según los datos técnicos del proyecto, los trabajos han consistido en el fresado del firme existente, la aplicación de un riego de adherencia, el posterior extendido de aglomerado asfáltico y, finalmente, la ejecución de la señalización horizontal de la vía. La obra se ha concentrado en diversos tramos de la carretera, destacando la intervención entre los puntos kilométricos 0+000 y 0+900, donde los operarios han extendido 363,78 toneladas de mezcla asfáltica. Asimismo, se ha actuado en el segmento comprendido entre los kilómetros 1+750 y 2+000, lo que ha requerido la utilización de otras 151,06 toneladas de material.
El consejero de Carreteras de la corporación insular, Dámaso Arteaga, ha explicado que “esta actuación responde al compromiso del Cabildo con la mejora continua de la red viaria insular, especialmente en zonas rurales donde estas intervenciones son clave para garantizar la seguridad de los vecinos”. En cuanto a los materiales empleados, el responsable del área ha subrayado que “la incorporación de técnicas más sostenibles, como el uso de mezclas semicalientes y materiales reciclados, nos permite avanzar hacia un modelo de conservación de carreteras más eficiente y respetuoso con el entorno”.
Con la ejecución de esta obra, Arteaga resalta que la institución insular “continúa avanzando en su plan de conservación y mantenimiento de carreteras, priorizando actuaciones que mejoren la durabilidad del firme y la seguridad vial en toda la isla”. En este contexto, el consejero ha recordado que el Cabildo mantiene como prioritarias las actuaciones dentro del Parque Rural de Anaga, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de sus residentes. A modo de precedente inmediato, ha citado la reciente rehabilitación de la carretera TF-12 en la zona de Cruz del Carmen, un proyecto que requirió una inversión de 3,7 millones de euros y que persiguió idénticos fines: asegurar la integridad de los conductores y de los usuarios que transitan la vía para acceder a este espacio natural.
Todos estos trabajos en el macizo de Anaga no son actuaciones aisladas, sino que se encuentran enmarcadas dentro de un plan global de mejora viaria diseñado por la corporación. Este programa de actuación se extiende a lo largo de más de 600 kilómetros de carreteras en toda la geografía tinerfeña y contempla diversas intervenciones de mantenimiento estructural, las cuales incluyen la rehabilitación del firme, la mejora y actualización de la señalización, la estabilización técnica de taludes y la adecuación de las paradas de guaguas para los usuarios del transporte público.






