El paso de las lluvias por Santa Cruz de Tenerife durante este domingo, 1 de noviembre, ha provocado una decena de incidencias en el primer tramo de la alerta meteorológica. Ante la evolución del temporal, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha activado desde las 12:00 horas el Plan Municipal de Emergencias (PEMU) en situación de Alerta, una medida adoptada para responder a “cualquiera incidencia y salvaguardar la integridad y seguridad de la ciudadanía”, según han informado fuentes del Consistorio santacrucero. La entrada en vigor de este nivel de emergencia ha supuesto el cierre inmediato de las instalaciones municipales y la suspensión de diversas actividades programadas para la jornada dominical.
El suceso de mayor alcance durante las primeras horas se registró alrededor de las 08:30 horas, cuando una avería provocó un corte generalizado del fluido eléctrico en numerosos puntos del municipio. La capital tinerfeña logró retomar la normalidad una vez que los operarios de la compañía Endesa restablecieron el suministro. A esta incidencia energética se sumaron problemas en la red viaria, especialmente en las Ramblas de Santa Cruz, donde el desplome de una rama de gran porte obligó a cortar la circulación desde la mañana en la confluencia con la calle Numancia mientras se ejecutaban los trabajos necesarios para su retirada.
La inestabilidad del terreno también ha generado complicaciones en distintos barrios y carreteras del término municipal. Los servicios de emergencia registraron dos desprendimientos principales: uno localizado en la calle Capuchina, en El Tablero, y otro en la parte alta de María Jiménez. Precisamente en este último núcleo, en la calle Lombardía, la caída de piedras alcanzó a un vehículo que se encontraba estacionado, si bien el Ayuntamiento ha precisado que “los daños materiales no son graves”. De forma paralela, efectivos de la Policía Local intervinieron en varios pequeños desprendimientos distribuidos a lo largo de distintos puntos de la carretera TF-12, mientras que los miembros de la Unidad del Medio Natural (UMEN), activados por la situación de alerta, desplegaron diversos trabajos en el macizo de Anaga y procedieron al balizamiento y cierre de senderos en varios puntos de la geografía montañosa del municipio.
Para hacer frente a las consecuencias del episodio meteorológico, todas las empresas de servicios municipales han reforzado sus medios técnicos y sus plantillas. Desde el área de Seguridad Ciudadana y Emergencias se ha incrementado la dotación de la Policía Local, del Centro de Coordinación Operativa de la Administración Local (Cecopal) y de la agrupación de voluntariado de Protección Civil. En concreto, el cuerpo policial mantiene a su grupo operativo de servicio atento a los avisos con un refuerzo progresivo para cubrir toda la jornada del domingo, alcanzando un despliegue de hasta 46 agentes en la calle, a los que se suma un equipo de la Unidad de Intervención Policial (Unipol) destinado a desplazarse a la zona de Anaga. Asimismo, el centro receptor de llamadas ha ampliado hasta cuatro personas la plantilla de operadores encargados de registrar y gestionar las incidencias de la alerta, operando en coordinación con una decena de integrantes del voluntariado de Protección Civil.
En el ámbito de la atención social, el dispositivo preventivo municipal ha incluido un refuerzo específico para las personas sin hogar (PSH) mediante la habilitación de 20 plazas adicionales en el Centro Municipal de Acogida (CMA). Desde la administración local explican que esta ampliación de camas tiene como finalidad “atender a las personas que puedan encontrarse en situación de vulnerabilidad durante el episodio meteorológico”. En la misma línea, los efectivos de la Unidad Móvil de Atención (UMA) han recorrido el municipio para tomar contacto e informar a quienes se encuentran en situación de calle, con el propósito de “trasladarles las recomendaciones de seguridad y facilitarles el acceso a los recursos de acogida disponibles”.
De cara a la evolución del tiempo en las próximas horas, el CETRA-Cecopal permanece en contacto directo con otras administraciones públicas para coordinar la gestión de las posibles consecuencias de las precipitaciones. Las autoridades locales han reiterado su llamamiento a la población para que “adopte las medidas preventivas habituales en estos casos y que limite sus desplazamientos durante la jornada”, instando además a los vecinos a prestar atención a las previsiones meteorológicas, seguir las indicaciones de los equipos de seguridad y mantenerse informados a través de los canales oficiales.






