Tras su paso por el municipio de Tías (Lanzarote) y por el Auditorio Alfredo Kraus (Gran Canaria), Jorge Blass retoma este fin de semana su agenda en Canarias con nuevas actuaciones en Tenerife.
El ilusionista recalará primero en Arona, donde actuará este viernes en el Auditorio Infanta Leonor, y continuará el sábado 10 de octubre en La Matanza de Acentejo, municipio al que llevará por primera vez su espectáculo ‘La Magia de Jorge Blass’.
La propuesta contará con dos funciones, a las 18:00 y a las 20:30 horas, y la expectación por su llegada ya se ha reflejado en la venta de entradas. La sesión de las 20:30 horas ha agotado todas las localidades, mientras que todavía quedan entradas disponibles para la función de las 18:00 horas.
Hay lugares a los que un artista regresa porque su propuesta funciona y otros a los que vuelve porque ya los siente como propios. Para Jorge Blass, Canarias reúne ambas circunstancias. El ilusionista madrileño mantiene desde hace años un vínculo estrecho con el Archipiélago, donde sus espectáculos han recibido una respuesta entusiasta y donde su regreso se ha convertido casi en una tradición cada temporada.
Este mes de octubre, Jorge Blass vuelve a las islas con ‘La Magia de Jorge Blass’, un nuevo espectáculo con el que explora las posibilidades de un ilusionismo pensado para el público del siglo XXI. Gran Canaria y Lanzarote ya han acogido las primeras funciones de esta propuesta.
‘La Magia de Jorge Blass’ parte de la esencia del ilusionismo, esa capacidad de despertar el asombro y hacer posible lo que parece imposible, para trasladarla a un lenguaje contemporáneo. La tecnología, los nuevos recursos escénicos y una cuidada puesta en escena acompañan una magia que mantiene intacto su componente más humano: la sorpresa compartida entre el artista y el público.
Una de las principales señas de identidad de Jorge Blass es precisamente su capacidad para acortar la distancia entre el escenario y el patio de butacas. Su particular manera de comunicarse con los espectadores, su sentido del humor y un carisma basado en la cercanía convierten cada función en una experiencia participativa, en la que el público deja de ser un mero espectador para formar parte de lo que sucede.
El espectáculo combina así magia, tecnología, humor y participación en una propuesta dirigida a públicos de todas las edades. Una fórmula con la que Jorge Blass vuelve a mostrar que el ilusionismo puede reinventarse sin perder aquello que lo hace universal: su capacidad para despertar la imaginación y provocar ese instante en el que, durante unos segundos, dejamos de preguntarnos cómo es posible.
Y si hay un lugar en el que el ilusionista parece especialmente dispuesto a dejarse sorprender, ese es Canarias. El Archipiélago se ha convertido en una de sus citas habituales al inicio de cada nueva temporada, en una relación alimentada tanto por la fidelidad del público como por el vínculo que Jorge Blass ha ido construyendo con las islas.
Este octubre, el mago regresa a Canarias con un espectáculo nuevo y una intención que permanece intacta: conseguir que el público salga del teatro preguntándose si aquello que acaba de presenciar ha sido realmente posible.






