«El Puerto de Fonsalía responde a presiones de constructores y hoteleros, apostando por el turismo masivo»

Hay un empeño desde hace más de 20 años por parte de sectores empresariales de la construcción y a la hostelería de promover el Puerto de Fonsalía. El gobierno que lo pone ahora en la agenda es el del «Pacto de las Flores» que se jacta de ser un valedor del medio ambiente, de la lucha contra el cambio climático y de la defensa de la biodiversidad; pero este proyecto  junto con otras grandes infraestructuras innecesarias que proyectan en Canarias, lo desmienten. Gobierno y oposición coinciden en estos proyectos ecocidas y que contribuyen al cambio climático. En el Parlamento todos menos Si Podemos apoyaron el proyecto. Ahora el ayuntamiento de Arona se desmarca del puerto de Fonsalía y defiende la continuidad, con mejoras, del puerto de Los Cristianos.

El puerto de Fonsalía es una amenaza a la biodiversidad marina. El proyecto, ubicado en medio de la Zona de Especial Conservación (ZEC) Franja Marina Teno-Rasca alberga a una de las pocas poblaciones residentes de calderón tropical del mundo con unos 400 ejemplares,  así como de delfines mulares y otras 20 especies de cetáceos. Es uno de los tres santuarios de ballenas existentes en el mundo, que son reconocidos como Lugar Patrimonio de Ballenas.

El intenso tráfico marítimo que se desarrollaría sería un serio problema para conservar esta biodiversidad. El puerto de Fonsalía produciría durante su construcción, y luego en su puesta en funcionamiento, daños irreparables y tendría impactos directos e indirectos sobre hábitats y especies, protegidas a nivel europeo, provocando su desaparición.

Los 200 millones o más que podrían costar las obras del Puerto de Fonsalía se podrían destinar por ejemplo para Escuelas Infantiles de 0-3 años, Residencias de Mayores, hospital completo en el Sur-Suroeste de la isla o en ayuda a la dependencia. Estas actuaciones no darían superbeneficios a constructoras y hoteleros implicados ahora en ese proyecto, pero serían más útiles a la población, a la creación de puestos de trabajo, y sobre todo sin tan grave destrucción del medio.

El proyecto de puerto está orientado hacia le promoción turística, tanto en la comarca suroeste de Tenerife, como en La Palma, La Gomera y El Hierro, todo ello en detrimento de la agricultura a la que se le da la espalda. Esta macro infraestructura contiene muelles recreativos para 460 embarcaciones, zonas de ocio y comerciales.

El informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) publicado estos días recoge las graves consecuencias que de continuar las emisiones actuales provocarían en el clima, también en Canarias. Por ello seguir apostando por el turismo de masas, con las emisiones de los aviones por la movilidad de los millones de turistas como la casi exclusiva actividad de Canarias, es una irresponsabilidad.

Ya es hora de diversificar la economía y de combatir de verdad el cambio climático. Por ello el gobierno canario debe desistir del proyecto de puerto en Fonsalía.

Anticapitalistas Canarias.