Taxistas del Aeropuerto Sur se sienten desamparados ante el intrusismo

Un taxista de Granadilla de Abona informa que esta semana ha dado aviso a la Guardia Civil de Granadilla y a la Policía Local de Granadilla, de que en las inmediaciones del Aeropuerto Sur un furgón ilegal recoge turistas en la zona de llegadas.

Según indica la contestación de la Guardia Civil fue que es competencia de la Policía Local y la contestación de la Policía Local fue que no disponen de patrullas en este momento.

El sector se siente de manos atadas ya que las recomendaciones por parte de las autoridades es que lo ideal sería cogerlos in fraganti, pero al darse la situación no hay respuesta efectiva, «mientras tanto los Taxis pagamos los impuestos y las empresas de transporte legales».

«Al final he tenido que llamar al 112 para que quedase constancia que ningún cuerpo de policía me ha atendido».

En 2018 GRUPASCA señalaba el intrusismo como actividad ilegal, que reviste varias formas desde los buses y microbuses de empresas privadas qué usurpan los servicios destinados al Taxi, como los turismos particulares que sin ningún tipo de autorización  administrativa y en la absoluta ilegalidad realizan servicios de transporte, dañando gravemente al sector que se ajusta a la ley y cumple con la normativa que lo regula, genera pérdidas millonarias al sector del Taxi poniendo en peligro muchos puestos de trabajos legales, afecta de manera negativa a la imagen turística de la zona Sur de la Isla dando la impresión de qué lejos de pertenecer a Europa estamos el tercer mundo , tanto desde el punto de la imagen de los vehículos implicados en el intrusismo en muchas ocasiones claramente deficiente, cómo en la absoluta inseguridad jurídica en la que se mueve el cobro de los precios y las condiciones en que se producen los transportes.

El sector del transporte es un sector altamente regulado y qué cuando se presta en condiciones de legalidad reviste altos estándares de calidad y seguridad.

De igual forma CC-PNC demandó este año «pedirle a AENA la realización de actuaciones como la instalación de un sistema inteligente de vídeo vigilancia con lectura de matrículas que permita activar la sospecha sobre posibles infractores y que dicha información, una vez verificada por las fuerzas de seguridad, sirva también como prueba para instruir el expediente sancionador”. En ese sentido, Fariña indica que “es necesario reactivar la mesa de trabajo contra el intrusismo en el sector del taxi”.