El puerto de Granadilla abre el suelo de la fallida regasificadora al hidrógeno, las renovables y la logística en su nuevo planeamiento

La Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife reactiva la ordenación urbanística del enclave sureño tras doce años de bloqueos normativos y remite el borrador para su evaluación ambiental

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El puerto de Granadilla ha redefinido su futuro urbanístico para adaptarse a las exigencias del mercado energético e industrial. El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, reunido este jueves 5 de noviembre de 2026 bajo la presidencia de su titular, Pedro Suárez, ha acordado la nueva formulación del Plan Especial de la infraestructura sureña —fechada en septiembre de 2026— y ha aprobado solicitar el inicio del correspondiente procedimiento de Evaluación Ambiental Estratégica.

Con este paso, que da por formulado el borrador junto a su Documento Inicial Estratégico para arrancar la tramitación reglamentaria, el organismo portuario busca dotar al recinto de una ordenación flexible que impulse la actividad portuaria, capte nuevos tráficos y negocios complementarios, y permita implantar las instalaciones necesarias para diversificar el mix energético de la isla. Una vez superado este filtro, la tramitación y aprobación definitiva del Plan Especial recaerán en manos del Ayuntamiento de Granadilla.

Para el presidente de la Autoridad Portuaria tinerfeña, Pedro Suárez, “el acuerdo de hoy supone un paso necesario para contar con un marco urbanístico claro que permita desarrollar el potencial del puerto de Granadilla, atienda las exigencias ambientales y dé cabida a las nuevas tecnologías vinculadas a la transición energética”.

El principal cambio de esta nueva propuesta radica en la reconversión de los terrenos que el planeamiento anterior reservaba a la planta regasificadora. Tras decaer la solicitud de concesión para dicha instalación, Puertos de Tenerife ha optado por una alternativa mucho más abierta para esa parcela, que ahora admite usos industriales, almacenes, logística, graneles e infraestructuras energéticas, aunque mantiene la regasificación como uno de los usos compatibles. El objetivo es que el suelo pueda responder a la evolución tecnológica con proyectos vinculados a las energías renovables, el hidrógeno, los biocombustibles y los combustibles sintéticos, sin descartar el gas natural licuado de origen fósil como energía de transición.

Esta reorganización del recinto se estructura en tres grandes ámbitos de ordenación denominados Puerto Primera Línea, Puerto Segunda Línea y Zona Complementaria Norte. En el Área Funcional Puerto-Primera Línea apenas se registran variaciones destacables respecto a la versión inicial del documento, manteniendo la regulación de los viarios y del frente costero, integrado por el conjunto del muelle de ribera y los diques exteriores. Por su parte, en el Área Funcional Puerto-Segunda Línea, las grandes parcelas de uso portuario complementario quedan destinadas a actividades industriales, logística, movimiento de graneles e infraestructuras energéticas. En cuanto a la Zona Complementaria Norte, que abarca el sector septentrional de la Zona de Servicio, su desarrollo requerirá la redacción de su propio Plan Especial Complementario. Todo este diseño se completa con medidas de integración ambiental y paisajística que incluyen la creación de zonas ajardinadas en el perímetro norte a modo de corredor paisajístico y la adaptación a las infraestructuras ya existentes en el terreno, entre ellas el encauzamiento del barranco de Tagoro.

El documento aprobado hoy desbloquea un expediente cuya primera formulación por parte de la Autoridad Portuaria se remonta a 2014. Aunque en 2017 ya estaban redactados el propio documento del Plan, la Memoria de Información Pública y el Informe de Sostenibilidad Ambiental, las sucesivas modificaciones legislativas impidieron continuar con la tramitación ambiental que se había iniciado al amparo de la normativa de 2006.

En abril de 2021, el Gobierno de Canarias, a través del Ayuntamiento de Granadilla, notificó la obligación de reiniciar el procedimiento de Evaluación Ambiental Estratégica para ajustarlo a la Ley del Suelo y de los Espacios Naturales Protegidos de Canarias (LSENPC). A este requisito se sumaron en diciembre de 2021 la entrada en vigor de la Ley de medidas urgentes de impulso a los sectores primario, energético, turístico y territorial de Canarias, así como la modificación sustancial de la Delimitación de Espacios y Usos Portuarios (DEUP) del puerto de Granadilla, factores que llevaron a la Autoridad Portuaria provincial a redactar desde cero esta nueva propuesta urbanística pensada para cubrir las demandas actuales y futuras del enclave.

El Digital Sur

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